pablo cobos

Envían una ola de paquetes con ojos de animales contra las embajadas de Ucrania en Europa

El envío obligó a acordonar el edificio diplomático por segunda vez esta semana

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDO Madrid

La Embajada de Ucrania en Madrid sufrió este viernes su segundo desalojo en tan solo 48 horas, aunque en esta ocasión el paquete no contenía ninguna sustancia «pirotécnica» ni «incendiaria», sino el    ojo ensangrentado de un animal; una oveja, según fuentes antiterroristas. El envío no fue episódico, sino que se reprodujo en las legaciones del Gobierno de Kiev en otras ciudades europeas.

La sede diplomática en la capital española fue acordonada apenas pasadas las 14:00 horas, instantes después de que el filtro de seguridad de la Embajada detectara un paquete sospechoso. Los efectivos de la Policía Nacional que se encontraban en labores de seguridad en el exterior del recinto dieron aviso a los técnicos del Tedax, que descartaron la presencia de sustancias explosivas como en los otros seis envíos detectados en los últimos días. Además, y a diferencia de estas cartas bomba, el paquete intervenido este viernes no había sido enviado desde España.

Dentro, tal y como describió el portavoz del Ministerio de Exteriores ucraniano, Oleg Nikolenko, se hallaron restos de sangre, idénticos a los envíos remitidos en las últimas horas a varias legaciones del Gobierno de Volodímir Zelenski en Europa, Así fue en Hungría, Países Bajos, Polonia, Croacia, Italia, Austria, así como los consulados ucranios en Nápoles (Italia), Cracovia (Polonia) y Brno (República Checa).

Relación con la guerra

Este miércoles, un administrativo de la Embajada de Ucrania en Madrid resultó herido leve, con quemaduras en las manos, al estallar la carta incendiaria que trató de abrir. Fue el primero de los seis sobres cebados con material pirotécnicos dirigidos a personas, empresas e instituciones en España con alguna relación con la guerra contra Rusia. Esta oleada de misivas amenazantes no guarda relación con los paquetes con vísceras animales destapados ahora en varios países.

Las otras cinco cartas explosivas en España fueron remitidas al presidente del Gobierno, a la ministra Margarita Robles, al director del Centro de Satélites de la UE en la base de Torrejón de Ardoz, a la Embajada de Estados Unidos y a la empresa armamentística Instalaza de Zaragoza..