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Coches circulan en un tramo controlado por radar / Guillermo Navarro

El truco de la DGT para evitar que frenes antes de un radar y aceleres después

M.C

Todos los conductores lo han hecho: reducir la velocidad en el momento en el que ven el aviso de radar y volver a acelerar una vez que se ha pasado el punto de control. La DGT lo sabe y quiere terminar con esta práctica habitual.

Para ello, desde la Dirección General de Tráfico están trabajando en un nuevo tipo de radares que 'cazaría' a los coches que realicen esta práctica, siempre con el objetivo de reducir los accidentes de tráfico causados por el exceso de velocidad.

Se trata de los radares en cascada que se han puesto en marcha en zonas como Navarra, donde la Policía Foral asegura que se usan también como medida de concienciación para acabar con el típico frenazo y posterior aceleración al ver que se aproxima un radar.

Este tipo de dispositivos de medición en cascada consiste en colocar un radar pocos metros después del fijo que ha sido alertado por la señal, de manera que su objetivo principal es multar a aquellos coches que aumentan la velocidad una vez pasado el primer radar.

Estos radares, explica la DGT, pueden ser fijos o móviles y resultan una manera efectiva de acabar con esta práctica. Sin embargo, por el momento, no están implantados en la gran mayoría de carreteras españolas.

Las multas por exceso de velocidad van desde los 100 a los 600 euros y puede acarrear la pérdida de hasta seis puntos en el carnet de conducir.