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La DGT dispone de 13 helicópteros y 39 drones / P. F.

Helicóptero Pegasus de la DGT: desde 2013 controlando el tráfico desde el aire

La transmisión de imágenes en directo supuso un importante avance en regulación aérea del tráfico

A. NOGUEROL

El año 2013 fue el de la llegada del cinemómetro aéreo «Pegasus», un acontecimiento con repercusión social y mediática. Para cualquier conductor escuchar su nombre es sinónimo de multa, aunque la labor de los helicópteros de la DGT es mucho más completa y compleja, y según este organismo, está fundamentalmente enfocada a lograr la reducción del número de accidentes en carretera.

La Unidad de Helicópteros de la Dirección General de Tráfico (DGT) nació en Madrid en 1962, con base en el aeródromo de Cuatro Vientos (Madrid), con tres pilotos, dos mecánicos y dos helicópteros. Cincuenta y tres años después, acumula más de 200.000 horas de vuelo.

Aunque la DGT tiene 13 helicópteros a su disposición, sólo 10 de ellos cuentan con las cámaras MX15 del fabricante canadiense L3 Wescam compatibles con el sistema de vigilancia Pegasus. En realidad Pegasus es el nombre de estas cámaras aunque se llama comúnmente así a los helicópteros.

Además de los famosos helicópteros, la DGT tiene funcionando un total de 39 drones, la mayoría de ellos modelo Thyra V019. La autonomía máxima que pueden alcanzar es de 40 minutos, con un rango de acción de hasta 10 km y un zoom óptico x 40. Todos funcionan a una altura de 120 metros y sus hélices les permiten alcanzar los 80 km/h.

El Pegasus es capaz de operar a 300 metros de altura y a un kilómetro de distancia del objetivo con una precisión milimétrica. Partiendo de la posición del helicóptero, un GPS calcula las coordenadas del vehículo a controlar, momento en el cual un telémetro láser mide la distancia exacta que existe entre el propio helicóptero y el vehículo. Esta medición de la posición se realiza en varias ocasiones, siendo lo que permite al radar calcular la media de la velocidad que lleva el vehículo controlado en ese momento -es capaz de medir medias entre 80 y 360 km/h-.Si existe infracción, ésta queda grabada y se transmite de forma telemática.

Otra de las características del Pegasus es su capacidad para ser selectivo. Mientras que un radar tradicional dispara fotos a diestro y siniestro, el Pegasus, al estar controlado por humanos, tiene la opción de observar el comportamiento de los conductores desde las alturas. De esta forma, aquellos que vayan realizando una conducción poco segura o cometan infracciones flagrantes serán objetivo prioritario del radar de la DGT.

Una de las grandes labores que desempeña la Unidad son las misiones de regulación del tráfico. Su objetivo es dar apoyo aéreo para la seguridad y la fluidez del tráfico. Gracias a estos vuelos, los centros de gestión del tráfico obtienen información en vivo sobre el estado de las carreteras y pueden adoptar las decisiones oportunas en cada momento.

Junto a las de regulación, las misiones de vigilancia son otras de las más importantes. Se realizan los 365 días del año, sobre todo en carreteras convencionales, e inciden en aquellos tramos especialmente peligrosos, con mayor número de accidentes mortales.

Por cada 2 horas y media de vuelo del radar Pegasus, se controlan unos 300 kilómetros de vías, pudiendo ampliar su rango enlazando paradas entre las diferentes bases de helicópteros de la DGT.

Además, estas misiones se han completado con nuevos vuelos de vigilancia. Unos para controlar los comportamientos peligrosos de automóviles y bicicletas en rutas ciclistas muy transitadas (adelantamientos indebidos, la circulación de ciclistas en grupo, utilización del casco protector... ). Y otros en los tramos frecuentados por vehículos pesados, donde se vigila especialmente el cumplimiento de la norma de la distancia de seguridad para estos vehículos. Todo ello siempre en coordinación con los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil. Pero también hay vuelos de vigilancia en autovías en fines de semana, donde las infracciones más peligrosas suelen estar relacionadas con los excesos de velocidad.

El cinemómentro aéreo «Pegasus» es el primero certificado a nivel mundial para sancionar por velocidad a los infractores. Comenzó a operar en los helicópteros de la DGT a inicios de 2013 y actualmente lo instalan ocho de los doce helicópteros de la Patrulla.

Los paneles de mensaje variable en las carreteras incluyen una nueva advertencia para los conductores, «Control móvil de velocidad», en los tramos donde los helicópteros de la DGT estén operando. «El objetivo de este nuevo mensaje es dar a conocer la presencia del control de velocidad desde el aire, al igual que se informa de la presencia de radares fijos y móviles sobre el terreno, para que el conductor tenga plena información en todo momento», según explican desde la DGT.