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¿Me tengo que bajar de la bici para cruzar un paso de peatones?

En caso de no respetar esta norma, tendrás que pagar 200 euros

S. M.

«Para cruzar por un paso de peatones, es obligatorio bajarse de la bici y cruzarlo andando». Así de tajante es la Dirección General de Tráfico (DGT) ante una de las acciones más vistas en las calles de las ciudades diariamente. Y es que en contra de lo que muchos ciclistas piensan, las bicis no tienen prioridad en los pasos de peatones (no confundirlos con los pasos para ciclistas). En caso de no respetar esta norma, tendrás que pagar 200 euros.

Las bicicletas son vehículos. Y por lo tanto, del mismo modo que los vehículos a motor, no pueden circular a sus anchas. Los ciclistas están obligados a circular por el carril bici o, en el caso de que no lo hubiera, por la carretera como el resto de vehículos a motor. Las multas en bici mínimas por circular por las aceras, por ejemplo, se establecen en 60 euros, con indemnizaciones de hasta 10.000 euros en el caso de atropellar a un peatón.

De hecho, las multas más comunes para los ciclistas son, en primer lugar, la impuesta por saltarse una señal vertical, como un STOP o ceda el paso. Debemos respetarlos exactamente igual que cualquier otro vehículo. Si te los saltas, las multas en bici pueden ir de los 120 a los 200 euros. En segundo lugar figura el circular en sentido contrario, un comportamiento muy extendido entre los ciclistas, aunque sólo se trate de un pequeño tramo de calle. Circular en sentido contrario a la vía está totalmente prohibido, con sanciones que oscilan entre los 150 y los 500 euros.

Igual que los coches y motos deben llevar encendidas las luces entre la puesta de sol y el amanecer, también hay que hacerlo en bici. Tanto en vías interurbanas, como en túneles o en condiciones de baja o nula visibilidad, los ciclistas están obligados a llevar una luz delantera blanca y una trasera roja, además de alguna prenda de vestir con elementos reflectantes cuando se circula fuera de la ciudad. De no hacerlo, nos encontraremos con multas en bici de hasta 200 euros.

Al tener consideración de vehículos, una bicicleta sólo puede manejarse con las facultades psicomotoras de su usuario en perfecto estado de revista. Pedalear con una alta tasa de alcohol en sangre o bajo los efectos de sustancias psicotrópicas es, igual que sucede con los vehículos a motor, sancionable con una multa de hasta 500 euros.

Los auriculares en bici también están prohibidos. Esta actividad aísla al ciclista de su entorno y distrae su atención, favoreciendo todo tipo de accidentes imprevisibles. La sanción ronda los 190 euros.