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Honrar las técnicas tradicionales japonesas llevándolas al mundo moderno: esto es lo que une a Mazda y Suzusan en su espíritu / P. F.

Técnicas tradicionales japonesas aplicadas a la fabricación de coches

J. BACORELLE

Mazda construye sus coches en Japón desde hace más de cien años. Durante todo este tiempo y hasta llegar a la actualidad la firma ha introducido el concepto «Crafted in Japan»: un reconocimiento a una filosofía de diseño que, al igual que la cultura japonesa, persigue una calidad máxima con un toque artesanal. Como una obra de arte que sale del lienzo. Suzusan es la marca de Hiroyuki Murase, un artesano y diseñador que ha sabido reinventar —con gran éxito— el antiguo arte de acabado textil japonés del Shibori, una palabra que literalmente significa «retorcer» o «estrujar». Suzusan tiene su sede en Düsseldorf y sus creaciones han recibido un notable reconocimiento. Algunas de sus piezas se han visto en las pasarelas de Dior y han cautivado a celebridades como Natalie Portman.

Traer a Europa lo mejor del diseño japonés es lo que pretende Mazda con sus más recientes modelos. Y, si sus raíces se encuentran en la ciudad de Hiroshima, las de Suzusan están 500 kilómetros más al este, más cerca de Tokio, en la localidad de Arimatsu, prefectura de Aichi.

Allí se encuentra el pueblo natal del fundador de Suzusan, en donde el patrimonio inmaterial que Murase ha plasmado en sus trabajos se lleva transmitiendo de generación en generación desde hace más de 400 años. Todavía hoy se pueden encontrar jóvenes que trabajan a la antigua usanza en los talleres artesanales de Arimatsu, decorando prendas exclusivas de fibras de alta calidad con diseños modernos y personales. Suzusan hace uso de técnicas tradicionales y las reinterpreta a su manera sobre materiales de alto valor originarios de Japón y de otros lugares, como cachemira tejida a mano, alpaca o seda transparente. Y lo hace con un estilo que recuerda al de Mazda.

Mazda y Suzusan tienen muchas cosas en común. Los dos saben cómo combinar la artesanía tradicional con elementos de diseño contemporáneo. Los dos toman objetos ordinarios y los ponen en nuevos contextos, recurriendo a técnicas antiguas para ofrecer propuestas nuevas e inspiradoras. Igualmente, ambos valoran el espacio vacío entre los objetos y el fondo dentro de un diseño, y buscan su inspiración en el mundo que les rodea y en la naturaleza. Todo ello crea una conexión entre Suzusan y Mazda.

Suzusan fabrica a mano cada una de sus prendas y los artesanos de Mazda deben reproducir la perfección en cada coche, una y otra vez, con un cuidado por los detalles que ya es legendario y en el que la fabricación de un automóvil se convierte en una forma de arte.