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Prevén que más de 110.000 vehículos se quedarán tirados en la operación salida

La crisis económica, el exceso de confianza, o simplemente el descuido o la ignorancia, harán que casi tres de cada diez conductores no revisen convenientemente sus vehículos antes de comenzar sus vacaciones

S. M.

La crisis económica por la que están pasando muchos españoles, el exceso de confianza, o simplemente el descuido o la ignorancia, harán que casi tres de cada diez conductores no revisen convenientemente sus vehículos antes de comenzar sus vacaciones, momento en el que se enfrentan a cientos de kilómetros de trayecto, y horas de atasco bajo el sol con el motor encendido y el aire acondicionado a tope. Según los expertos de Cleverea, este verano habrá aproximadamente 95 millones de desplazamientos y un 2,25 % de ellos acabarán en avería. De hecho, unos 112.500 vehículos se quedarán tirados en la operación salida y más de dos millones durante todo el verano.

Hay que tener en cuenta que no hacer la revisión del coche conveniente aumenta en un 50% las probabilidades de sufrir una avería. Por ello es fundamental que sigamos los plazos dados por el fabricante del vehículo para las correspondientes revisiones:

1. Neumáticos: Hay que revisar la profundidad del dibujo que no sea inferior a 1,6 mm, y a si hay algún tipo de irregularidad o desperfecto como cortes, grietas y deformaciones. En cuanto a la presión de las ruedas, deberemos comprobar que se encuentra en los valores indicados por el fabricante en función de cómo vaya de cargado el coche. Esta medición deberá hacerse siempre con los neumáticos fríos. También h ay que tener en cuenta que los neumáticos hay que cambiarlos aproximadamente cada 50.000 km y, antes de ponernos en marcha, es muy importante también comprobar que la rueda de repuesto se encuentra correctamente.

2. Líquidos: Normalmente si falta líquido de frenos se enciende un piloto en el salpicadero, pero también podemos comprobar su nivel abriendo el capó y buscando un depósito blanco con un tapón negro. El aceite se debe medir con el coche en terreno horizontal, parado y con el motor en frío. Con el capó abierto y bien fijado, se busca la varilla (normalmente de un color chillón) y se saca, se limpia con un trapo o papel fijándonos en las dos muescas que tiene de niveles mínimo y máximo y se introduce de nuevo hasta el tope. Lo normal es que cambiemos el aceite cada 15.000 o 20.000 kilómetros, o cada año.

Por su parte, e l líquido refrigerante, o anticongelante, se deberá sustituir por completo cada dos años o 30.000 kilómetros aproximadamente. El líquido de la dirección se cambia cada 100.000 kilómetros aproximadamente, pero si huele a quemado, o nos cuesta más girar el volante, o al hacerlo se oyen ruidos, es señal de que deberemos cambiarlo inmediatamente. Asimismo, a ntes de emprender un viaje es muy importante también revisar que el limpiaparabrisas funciona correctamente y que no falta líquido. Y ya de paso, también es conveniente limpiar las escobillas con el mismo líquido y una bayeta.

3. Aire acondicionado: Aquí hay dos elementos diferentes, por un lado, el filtro y por otro el liquido o gas del aire acondicionado. El primero deberemos cambiarlo cada año, ya que si está lleno de polvo o partículas puede que no deje pasar bien el aire y que pensemos que no funciona correctamente. Y el gas, dependiendo del uso que se le de y de la zona en la que se viva, lo normal es cambiarlo entre los 2 y los 4 años.

4. Batería: Normalmente es complicado detectar fallos en la batería antes de que estos se produzcan, por lo que una revisión del coche en un taller especializado es lo más conveniente para que nos la comprueben. Aún así, podemos comprobar que los bornes no estén sulfatados u oxidados y que los cables se encuentran perfectamente sujetos, ya que estos se pueden soltar por las vibraciones.

5. Luces: Ya que nos hemos puesto a revisar el coche, no cuesta nada revisar las seis luces que tenemos en el sistema de alumbrado de nuestro vehículo (cruce, carretera, posición, antiniebla, marcha atrás e intermitentes). Antes de viajar merece la pena comprobar que funcionan correctamente para evitar cualquier tipo de percance. Entre ellos la posible multa de 200 euros por llevar una fundida.

6. Sistemas de señalización y seguridad: Hay que asegurarse antes de ponerse en marcha que tenemos los triángulos de emergencia, así como el chaleco reflectante y nuestra póliza de seguros en regla. A la hora de contratar una es importante que nos fijemos en qué es lo que nos cubre, grúa en todo el territorio nacional, posibilidad de darnos un coche de sustitución para nuestras vacaciones, o al menos, para llegar a destino... Por cierto, no llevar triángulos o no señalar correctamente nuestro vehículo en caso de parada por avería, además del peligro que conlleva, supone una multa de 200 euros, a la que habrá que añadir otros 200 en caso de no llevar el chaleco reflectante. Y todas las personas que salgan del vehículo deberán de llevar su correspondiente chaleco.