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Objetos que no debes dejar dentro del coche en invierno y por qué

Además de correr el riesgo de ser robados, ciertos artículos podrían romperse si las temperaturas bajan por debajo del punto de congelación

S. M. Madrid

Las temperaturas bajo cero o las nevadas pueden aumentar las posibilidades de que el coche sufra serios daños mecánicos, impidiendo que circulemos con seguridad. En este sentido la prevención es un factor esencial para evitar que muchos componentes de nuestro vehículo puedan dañarse a consecuencia del frío. Pero las bajas temperaturas no solo afectan a la mecánica y a diversos elementos de nuestro coche (neumáticos, líquidos, amortiguadores, etc.) sino también a diversos objetos que podemos dejar en el habitáculo, incluso al propio interior.

Según Autocasión, smartphones, ordenadores portátiles o tablets no deben dejarse en los vehículos durante la noche en invierno. Además de correr el riesgo de ser robados, estos artículos podrían romperse si las temperaturas bajan por debajo del punto de congelación. La mayoría de los teléfonos móviles (e igualmente las tablets) tienen una temperatura óptima de funcionamiento que se sitúa entre 0 y los 35 grados, por lo que dejar estos dispositivos a temperaturas bajo cero puede provocar problemas con la duración de la batería o incluso su apagado.

Los medicamentos también deben sacarse del interior de los coches si van a sufrir temperaturas demasiado frías. No es que se vuelvan peligrosos, sino que cuando se almacenan a temperaturas frías durante mucho tiempo pueden perder eficacia. Ejemplo de esto es la insulina, tan valiosa para los diabéticos, que puede dejar de ser efectiva si se congela.

Asimismo, determinados productos en aerosol y latas de conservas corren un riesgo similar a bajas temperaturas. Si se roza la temperatura de congelación, se puede provocar que los aerosoles y los alimentos en conserva incluso exploten a causa de la expansión del agua que está dentro de la lata.

Finalmente, las bajas temperaturas también pueden afectar a los instrumentos musicales de madera, como las guitarras y los violines, pues el frío hace que la madera se contraiga (o incluso se agriete), aumentando el peligro de desafinación más rápida.