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El estrés, un pésimo aliado a hora de viajar con el coche

El estrés, un pésimo aliado a hora de viajar con el coche

Un conductor estresado aumenta su nivel de ansiedad, nerviosismo y precipitación en la toma de decisiones y no resulta un buen conductor¿Qué deberías vigilar en tu coche antes de irte de vacaciones?

Canal Motor

Sábado, 18 de marzo 2023, 21:59

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Ahora que estamos iniciando la primavera, el buen tiempo, y, con ello, las ansiadas vacaciones o festividades, no conviene salir disparado con el coche hacia nuestro destino si estamos muy cansados o estresados. Todos los estudios hablan del riesgo que supone conducir estresado, de los cambios que se producen, sin nosotros ser conscientes muchas veces, cuando el cansancio y el estrés se apoderan de nuestro cuerpo y mente. Un riesgo que hace que aumenten nuestras posibilidades de sufrir un accidente hasta en un 28% .

Por eso, y según un estudio realizado por BP, Castrol y RACE si vamos a coger el coche estos días, conviene tener en cuenta qué y de qué manera nos afecta el estrés cuando conducimos y pensar un poco si no conviene esperar un día o dos a recuperarnos antes de emprender la marcha. En primer lugar, una reducción de la concentración del 12%, lo que se traduce en un aumento del 30% en el tiempo para la toma de decisiones.

También una reducción en un 66% de la capacidad de recordar el trayecto realizado, tanto en la memoria a corto como a largo plazo. De hecho, un conductor en estado de estrés recuerda un 20% menos de señales de tráfico respecto a una conducción normal.

Al igual que una disminución de la percepción del riesgo, aumentando en un 17% el número de maniobras bruscas realizadas y aceleraciones. Así como un incremento del 12% en su nivel de frustración respecto a un estado normal, frente al deseo de terminar el recorrido en un menor tiempo.

De igual modo, un aumento de la tensión muscular superior al 50% al conducir, motivo por el cual se ha detectado un incremento en los niveles de fatiga del conductor de más de un 80%, incluso tratándose de un trayecto corto.

Por último, una disminución de su campo de visión, fundamental para una conducción segura. Los resultados muestran cómo un conductor estresado sufre el conocido como 'efecto túnel', que aumenta a medida que se incrementa la velocidad. Los 'mapas de calor' obtenidos durante la conducción sin estrés indican que el conductor se beneficia de una mayor visión periférica y homogénea, que le permite tener una atención más significativa a los elementos exteriores como señales, entorno de tráfico, cruces, etc., así como una mayor atención a los espejos, cuadro de instrumentos y mandos del vehículo.

Por el contrario, en la conducción con estrés las pruebas demuestran que existe una menor visión periférica , basada en una visión por impactos y atención sólo a la zona central, prestando poca atención a los elementos exteriores: señales, tráfico, cruces, personas, y una casi inexistente atención a los espejos retrovisores del vehículo.

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