https://static.canarias7.es/www/menu/img/motor-desktop.png

España necesita llegar en 2030 a la cifra de cinco millones de vehículos eléctricos

Contamos con uno de los parques más envejecidos de Europa, con solo 180.000 eléctricos en circulación

PATXI FERNÁNDEZ Madrid

Las emisiones totales de CO2 han descendido en España por primera vez respecto a 1990 en un 6,4% y un 38,6% respecto a 2005, teniendo en cuenta que el transporte en general supone el 40% del consumo de energía total y el 27,7% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

La Unión Europea ha mostrado su compromiso con el desarrollo de la movilidad sostenible y con la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) a través del Pacto Verde Europeo, por el que en 2035 todos los vehículos y furgonetas nuevas deberán ser neutras en carbono. Asimismo, se establece la necesidad de dotar un punto de recarga eléctrica cada 60 kilómetros y un surtidor de recarga de hidrógeno cada 150 kilómetros, ya que se prevé un parque de 30 millones de automóviles y 80.000 camiones cero emisiones en Europa en el año 2030.

En este sentido, España tiene un largo trabajo por delante ya que, según los datos recogidos en el informe «III Observatorio de la Movilidad Sostenible» elaborado por Grant Thornton en colaboración con Fundación Ibercaja y Mobility City, contamos con uno de los parques automovilísticos más envejecidos de Europa, con una media de 13,5 años, lo que aumenta el nivel de emisiones y partículas a la atmósfera. En la presentación del informe, representantes del sector de la automoción y la movilidad en España han destacado el momento histórico al que se enfrenta la industria y la necesidad de aprovechar la oportunidad que brindan los fondos europeos y el Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica del Vehículo Eléctrico y Conectado (Perte VEC).

Según el Observatorio, en la actualidad circulan 180.000 vehículos eléctricos en nuestro país, mientras que el objetivo es que en 2030 lo hagan cinco millones de automóviles, un 16% del total del parque de vehículos de ese año. Una de sus conclusiones es que la principal apuesta debe ser la de los vehículos eléctricos puros, que «son cuatro veces más eficientes energéticamente que los de gasolina y reducen un 65% las emisiones de gases de efecto invernadero», seguidos de los híbridos enchufables.

Durante el primer semestre de 2021 las ventas de automóviles eléctricos de pasajeros aumentaron un 140% respecto al mismo periodo de 2019, lo que supone un 7% del total de las ventas a nivel mundial. Por otra parte, la flota global de autobuses libre de emisiones aumentó desde 2019 un 22%. A nivel geográfico, la mayor concentración de vehículos cero emisiones se sitúa en China, con 4,3 millones de vehículos y con el 80% de la capacidad de fabricación de baterías de litio del mundo; seguida de Europa, con 2,2 millones de vehículos y Estados Unidos, con 1,3 millones de automóviles libres de gases contaminantes.

En España, este tipo de vehículos suponen en la actualidad el 3% de las matriculaciones totales de turismos. Si bien nuestro país aún se encuentra lejos de la media europea, la aplicación de incentivos como el Plan Moves III, que subvenciona con hasta 7.000€ la adquisición de un vehículo eléctrico, ha permitido continuar con el crecimiento de este mercado. Nuestro país se ha marcado el objetivo de contar con 5 millones de vehículos eléctricos e híbridos enchufables en el año 2030.

Según el informe, España tiene que hacer frente a varios retos y barreras para alcanzar los objetivos programados, que vienen dados en primer lugar por la autonomía de las baterías, próximas a los 200-350 kilómetros, lo que condiciona la duración de los trayectos. Por otra parte, la red de infraestructuras no cuenta con un registro oficial y se distancia del objetivo de 100.000 puntos de recarga que se marcó el Gobierno para 2023. Además, el precio de la electricidad es un condicionante para el crecimiento del sector. Por otra parte, continúan existiendo barreras administrativas que retrasan la concesión de permisos y licencias. Según Fernando León, especialista en Movilidad de Kia Iberia «a nivel administrativo, se precisa todavía un esfuerzo en materia de tramitación preferente para vehículo eléctrico».

El subdirector general de gestión de la movilidad y tecnología de la Dirección General de Tráfico, Jorge Ordás reconoce que «el lento desarrollo del vehículo eléctrico tiene que ver con la falta de información sobre los puntos de recarga», y en este sentido destaca la importancia de contar con una red de información efectiva para los usuarios.

Según el presidente de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos (Ganvam), Raúl Palacios, «actualmente ya se venden más coches con más de 15 años —un total de 167.120 unidades hasta marzo— que nuevos —164.399 unidades—, lo que le hace un flaco favor a un parque cuya antigüedad media no para de crecer, superando ya los 13 años». Palacios cree que una movilidad sostenible es incompatible con una flota de esa edad. En los últimos años, con matriculaciones por debajo de las 900.000 unidades, las bajas se han situado en el entorno de las 700.000 por lo que «necesitamos achatarrar, como mínimo, 190.000 vehículos más para invertir la curva de antigüedad del parque circulante. Y ello se puede conseguir, al menos parcialmente, con la introducción del usado de hasta 5 años en los planes de incentivo al achatarramiento».

El responsable de Comunicación de Movilidad Inteligente de Nissan, David Barrientos, afirma que el 99% de los usuarios de los coches eléctricos se muestra muy satisfecho. «Nuestro objetivo actual es que los no usuarios de los vehículos eléctricos se decidan a dar el paso, pero para eso también necesitamos la ayuda de la Administración, también en materia de fiscalidad», ha apuntado.

José López-Tafall, director general de la Asociación Española de Fabricantes (Anfac), explica que el sector de la automoción se enfrenta al doble reto de la descarbonización y digitalización que viene impulsado por la dinámica de la sociedad y desde el ámbito regulatorio. «Tenemos mucho que conquistar en la industria de la automoción, pero a través de un proceso transitorio que mantenga la producción y el empleo. Debemos estimular la demanda del vehículo electrificado con ayudas para su adquisición y con el desarrollo de una amplia red de infraestructuras de recarga».