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Cityhawk, el primer coche volador eléctrico impulsado por hidrógeno

Creado y diseñado por la empresa israelí Urban Aeronautics, equipa un depósito de 1.000 litros de hidrógeno y puede transportar hasta cinco pasajeros y recorrer 150 km

S. M. Madrid

Ya llevamos varios años escuchando a cerca de la llegada de los coches voladores, y viendo algún prototipo que otro. Pero ahora los coches voladores podrían dejar de ser una idea exclusiva de las películas del futuro para convertirse en una auténtica realidad, siempre y cuando se produzca un cambio en la legislación de nuestro país, en primer lugar, y las pruebas se realicen con éxito. Y uno de los últimos ejemplos recientemente presentados no solo revolucionará la industria, si no que además será eficiente.

Se trata de CityHawk, creado y diseñado por la empresa israelí Urban Aeronautics, el cual definen como «el primer coche volador eléctrico impulsado por hidrógeno». Con un depósito de 1.000 litros de hidrógeno, puede viajar con una autonomía de 150 km. De hecho, el tanque de hidrógeno cuenta con un mecanismo de seguridad de recarga, y las pilas dobles de pilas de combustible de hidrógeno de 700 Kw generan energía eléctrica limpia para los motores eléctricos del CityHawk.

Y es que este vehículo es también el primer vehículo de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL: referencia a all-electric Vertical Take-Off and Landing, es decir, a las aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje verticales) compacto del mundo -con cinco plazas- y, como casi todas las compañías de la industria, sostiene que está cada vez más cerca de hacer realidad su innovador concepto, gracias a las diferentes rondas de financiación que está recibiendo.

Está diseñado principalmente para vuelos comerciales y servicios médicos de emergencia (EMS), lo que implica que debe ser capaz de realizar varios vuelos urbanos al día. Así, el Cityhawk integra una innovadora tecnología 'Fancraft', basada en rotores dobles cerrados y canalizados, que no solo aumentan la estabilidad, incluso durante las turbulencias, sino que también disminuye el ruido de forma significativa, tanto dentro como fuera de la cabina.

Con 7,7 metros de longitud, 4,42m de largo, equipa dos enormes hélices/rotores en su parte delantera y trasera. Además, el vehículo cuenta con sensores de 360 grados repartidos por todo el fuselaje/carrocería que le permiten detectar desde otros coches voladores a tendidos eléctricos y otras estructuras urbanas, y puede operar con seguridad por la noche y bajo todas las condiciones meteorológicas. Es más, su diseño compacto le otorga la capacidad de aterrizar en los tejados de los edificios, lo que le permitirá ahorrar tiempo y aumenta su eficacia de uso, especialmente en caso de emergencia.

Asimismo, su seguridad es elevada a través de sistemas de aviónica redundantes que incluyen batería de energía eléctrica de respaldo, sistemas de actuación de control de vuelo triples redundantes, computadora de vuelo e instrumentos principales, así como sistemas avanzados de protección contra incendios y un paracaídas balístico de emergencia.