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Del botón al pedal: Así ha evolucionado el asistente de aparcamiento

A lo largo de los años, los ingenieros de Renault no han dejado de idear soluciones para hacer la vida de los conductores cada vez más cómoda, práctica y segura

S. M. Madrid

A lo largo de los años, los ingenieros automovilísticos no han dejado de idear soluciones para hacer la vida de los conductores cada vez más cómoda, práctica y segura. Y Renault lleva varios ofreciendo ayudas a la conducción para simplificar las maniobras de aparcamiento a sus clientes. El primero fue el radar de marcha atrás, que se generalizó en los años 1990-2000. Inicialmente en la parte trasera del vehículo y luego en la delantera también. «Ya no tenías que salir del coche para ver si había sitio para aparcar», explica Pape, ingeniero de algoritmos. Unos años más tarde, se añadió una cámara de marcha atrás, o incluso una cámara de 360° para una visualización 'desde arriba'. «Los pitidos van acompañados de una visualización de la posición de los obstáculos en la pantalla multimedia integrada en el salpicadero del coche», continúa Jong-Hoon, ingeniero de sistemas.

Con el 'Easy Park Assist', que apareció en el Espace 5 en 2015, «se dio un paso adelante», señala Pape. A petición del conductor, el vehículo busca una plaza de aparcamiento adaptada a su tamaño, y luego gestiona su propia trayectoria 'tomando el control' del volante. El conductor sigue teniendo que gestionar la aceleración, el frenado, el cambio de la marcha atrás a la marcha adelante y la aplicación del freno de mano.

Para el restyling del Espace en 2019, Renault decidió ir más allá en la automatización del aparcamiento. Diseñó un sistema propio de asistencia al aparcamiento que se encarga de todos los controles de la maniobra, desde la detección del espacio hasta la detención del vehículo. Se llamó 'Advanced Park Assist' que sustituyó al 'Easy Park Assist'. Esta ambiciosa misión fue confiada a nuestros dos prometedores ingenieros. Jong-Hoon, encargado de 'pensar' el sistema, y Pape como responsable de su implementación.

Había una limitación importante: el sistema debía seguir siendo una ayuda a la conducción y no una delegación completa. Esto significa que el conductor debe mantenerse alerta durante toda la maniobra. «Basta con pulsarlo para iniciar la maniobra, soltarlo si hay algún problema y volver a pulsarlo para reanudar la maniobra», explica Jong-Hoon. Algo parecido ocurre con el botón de la consola central para el regulador y el limitador de la velocidad, función que se ha trasladado al volante. Así, de forma ergonómica, el conductor puede pulsarlo cómodamente. Ideal para una maniobra de un minuto.

La desaparición del botón, elemento esencial para mantener la atención del conductor y garantizar la comercialización de la función, debería haber supuesto la muerte del proyecto. Jong-Hoon y Pape quisieron al principio añadir otro botón. Pero esto era imposible en esta fase del proyecto. Sobre todo porque el objetivo de esta nueva versión del Espace era limpiar la consola central. Otra solución considerada pero abandonada muy rápidamente: utilizar el botón de activación del Advanced Park Assist, situado bajo la pantalla multimedia. Mantener este botón pulsado, con el brazo estirado y en tensión durante toda la maniobra de aparcamiento, no era lo suficientemente cómodo. La única alternativa era encontrar otro interruptor. «Utilizar el pedal del acelerador como interruptor era una opción obvia. Mantenía al conductor alerta y podía utilizarse exactamente igual que un botón. Solo había que pisar el pedal para activar la maniobra y soltarlo para interrumpirla».

El vehículo estaba a punto de ser comercializado y, por lo tanto, había que actuar con mucha rapidez. Jong-Hoon y Pape se embarcaron en un proyecto de creación de prototipos y llevaron a cabo una serie de demostraciones internas. Su solución, 'One pedal to park', resultó muy atractiva. Se organizaron pruebas con clientes y los resultados fueron más que positivos. «Llevamos a cabo campañas de pruebas de usuarios que arrojaron resultados muy favorables, destacando la facilidad de uso del sistema», confirma Pape.

El desarrollo de esta solución con el pedal del acelerador se realizó en un tiempo récord: en solo dos meses. «Cambiar el concepto en dos meses era impensable. Y, sin embargo, lo hicimos. Normalmente se necesitan dos años para desarrollar este tipo de innovación», explica Jong-Hoon. «Pero la verdadera satisfacción es que esta solución en el pedal es mejor que la solución del botón. En primer lugar, es más fácil de manejar. El conductor no necesita localizar un botón para activar la maniobra. Pisar el pedal del acelerador es algo natural. En segundo lugar, se aumenta la seguridad. En caso de problema -un peatón o un animal cruzan de repente detrás del vehículo, por ejemplo-, soltar el pedal es instintivo. Por último, se ha mejorado el sistema. La velocidad se puede ajustar y ahora está en manos del conductor. Anteriormente, el perfil de velocidad era definido por el sistema independientemente del nivel de presión en el botón. Con el 'Advanced Park Assist', unido a la solución 'One Pedal to Park', ahora es posible ajustar la velocidad hasta a 7 km/h. Otra mejora es que con el botón era necesario esperar a que el vehículo se detuviera por completo antes de reanudar de nuevo la maniobra tras una interrupción, pero ahora es posible reanudarla sobre la marcha«.

«Con el pedal hemos podido ir más allá que con un botón, hemos pasado de un modo on/off a un modo progresivo. No fue un proceso tranquilo. Fue un verdadero desafío. Pero nos permitió encontrar una solución aún mejor que la que habíamos imaginado inicialmente», concluyen.