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Bentley Continental R Mulliner Coupe Wide Body / P.F.

Bentley V8 Turbo: el presidente que se quería divertir un poco

A fines de la década de 1970, Bentley estaba sumida en una fuerte crisis. Un día, su presidente David Plastow le propuso al ingeniero jefe John Hollings; una idea que no resultaba muy tradicional, pero si cargada de sensaciones...

SANTIAGO DE GARNICA CORTEZO

A fines de la década de 1970, las ventas de Bentley estaban cayendo; los clientes en los principales mercados, como los EE. UU, simplemente desconocían la herencia o el espíritu de la marca. Fue en este sombrío telón de fondo que el presidente David Plastow lanzó un intrigante desafío al ingeniero jefe John Hollings; «Vamos a divertirnos un poco». Propuso colocar un turbo al clásico V8 de 6,75 litros que había sido el único motor de la marca desde 1959.

Fue una sugerencia acertada. En su variante de motor atmosférico, el gran V8 de 90 grados producía 200 CV (198,5 CV para ser exactos), pero el diseño, del ingeniero Jack Phillips, tenía el potencial para suministrar muchos más caballos.

Bentley Brooklands coupé / P.F.

Con turbocompresor, la potencia de salida del V8 de 6,75 litros saltó a 300 CV, dotando al Mulsanne Turbo de una aceleración que hacía rabiar a los propietarios de Ferrari de la época. En 1985, la empresa presentó su sucesor, el Turbo R, que presentaba mejoras significativas en el manejo y la adherencia a la carretera. Había comenzado un nuevo capítulo en la historia de Bentley.

El Turbo R fue un gran éxito de ventas para Bentley. Una lista de espera de nueve meses demostró que el renacimiento de Bentley como marca de alto rendimiento estaba en marcha. Se fabricaron 4.111 ejemplares durante su ciclo de producción de 9 años.

El Continental R

Con una velocidad máxima de más de 150 mph, más de 240 km/h, el Continental R, lanzado en Ginebra en 1991, fue un verdadero gran turismo de alto rendimiento y el primer Bentley con su propia carrocería única desde el R Type Continental de 1952. Su V8 turboalimentado de 6,75 litros desarrollaba 355 CV; de 0 a 100 km/h pasaba en solo 6.6 segundos.

Bentley Turbo R / P.F.

El Arnage Red Label

Cuando el Arnage se lanzó por primera vez en 1998, estaba propulsado por un motor BMW V8 de 4.4 litros. Los propietarios de Bentley consideraron esto como una afrenta: un motor de BMW en sus coches…

Las protestas y súplicas de los propietarios y la intervención personal del presidente del Grupo VW, Ferdinand Piëch, persuadieron a la dirección para que reconsiderara su decisión y, poco después de que la empresa pasara a formar parte del Grupo VW, Bentley anunció un nuevo Arnage 'Red Label' con el amado motor Jack Phillips, el V8 derivado de 6,75 litros, bajo el capó. Con sus más de 400 CV de potencia y 835 Nm de par, se recuperaba la sensación de empuje desde pocas vueltas tan querida por los apasionados de la marca: así el Arnage se podía considerar como un digno heredero del Turbo R. Y pasaba de 0 a 100 km/h en solo 6.3 segundos.

El estilo atemporal del Brooklands

El atractivo del Bentley V8 de 6,75 litros y la continua demanda de automóviles de fuerte personalidad por parte de afortunados, en todos los sentidos, de estos automóviles reserva del espíritu artesanal, inspiraron a Bentley a ofrecer un cupé de edición limitada basado en la plataforma Arnage. Otras revisiones del V8 de 6,75 litros con doble turbocompresor elevaron la potencia de salida a 535 CV con nada menos que 1.050 Nm de par motor. La velocidad máxima subía hasta 296 km/h y con una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,3 segundos, cifras notables para un coupé de lujo de nada menos que 2,7 toneladas…

El Mulsanne

Y en el año 2010, llegaba un nuevo Mulsanne. Todos los componentes del motor evolucionaron y el V8 de 6¾ litros solo compartía sus dimensiones internas clave y su diseño con sus antepasados. La sincronización variable de válvulas y la desactivación de cilindros aseguraron que fuera hasta un 99 % más limpio y mucho más eficiente en combustible que un Bentley V8 de la década de 1950. Y eso que tenía más de 500 CV y 1020 Nm de par. Y eso llevaba a esta aristocrática mole hasta una velocidad máxima de casi 300 km/h y a una aceleración de 0 a 100 en 5.1 segundos.

Motor V8 , el ultimo testigo de toda una época, y el único digno para los puristas de la marca / P.F.

El año 2020 vio el último Mulsanne, la edición 6.75 y, por lo tanto, la última versión del V8 de 6.75 litros «Jack Phillips» después de más de sesenta años de producción.

Claro que esta historia es paralela a la que arranca en 2003, la de los Bentley con motor W12, de 48 válvulas y doble turbocompresor de 6.0 litros; en esencia, dos motores V6 estrechos en un cigüeñal común.

Un salón rodante pero con prestaciones de deportivo / P.F.

Pero para los puristas de la marca, no les hablen de otra cosa que del viejo V8 Este diseño tenía múltiples ventajas; era compacto, por lo que podía montarse más cerca del centro del automóvil, y su carácter era inmensamente suave. Sin duda fue un paso audaz en 1982 para Bentley incorporarle la tecnología del turbo, y valió la pena. En palabras del historiador del automóvil Eric Dymock, fue una decisión que «recuperó el alma de Bentley».