https://static.canarias7.es/www/menu/img/motor-desktop.png

El Smart es un modelo 100% / eléctrico. F.

Primera prueba del Smart #1: cambio de tendencia

KARAM EL SHENAWY

Si echas las vista atrás seguramente recuerdes con cariño aquel primer Smart, con sus escasos 2,5 metros de largo que podía aparcarse de manera perpendicular en las grandes ciudades. Los tiempos han cambiado y no solo por el hecho de que la firma alemana anunciara en 2020 que solo estaría disponible con motores eléctricos.

Más signos de cambio, Smart ha dejado de ser un fabricante 100% alemán perteneciente al grupo Daimler para pasar a entrar en el accionariado del gigante chino Geely que ya tiene parte de la propiedad de Volvo, Lotus, Polestar o Lynk &Co y que con este Smart #1 estrena su nueva plataforma modular destinada a vehículos 100% cero emisiones.

Por diseño y tamaño, este Smart #1 se mete de lleno en uno de los segmentos más competidos de la actualidad: el de los B-SUV. De hecho sus rivales pasan a ser modelos como el DS3 Crossback, el Hyundai Kona, el KIA Soul o el Opel Mokka todos, lógicamente en sus versiones cero emisiones. Tenemos un SUV de 4,27 metros de largo con un diseño moderno, limpio y muy aerodinámico basado en ofrecer una excelente aerodinámica (tiene un Cx de 0,28).

Entre algunos detalles destacan la tira de LED delantera, las llantas de 19 pulgadas o el techo flotante a colorear en cuatro tonos. Las versiones Brabus enfatizan su deportividad con elementos exclusivos como los paragolpes más robustos, las tomas de aire más prominentes o unas lamas simuladas en el capó además de ofrecer diferentes molduras en rojo.

Digital y de calidad

De puertas para dentro destaca tanto por calidad como por habitabilidad. Emplea materiales nobles tanto en la parte alta del salpicadero como en los paneles de las puertas. Por espacio, la distancia entre ejes es de nada menos que 2,75 metros lo que redunda en una habitabilidad trasera excepcional «similar a la de un Clase S de Mercedes-Benz» según la marca. El maletero cubica 323 litros que pueden aumentar hasta los 411 litros gracias al desplazamiento longitudinal de los asientos traseros. A ello se suma un pequeño hueco delantero de 15 litros ideal para guardar los cables de carga.

Pero si por algo destaca este interior es, sin duda, por su digitalización. Por un lado ofrece un cuadro de instrumentos minimalista de 9,2 pulgadas con la información justa. Por encima aparece un Head-up display de 10 pulgadas que reproduce perfectamente los principales menús. Todo ello porque el cerebro y la atención va directamente a parar al monitor central de tipo flotante de 12,8 pulgadas. Desde él se pueden manejar todas las funciones del vehículo incluyendo la climatización, los asistentes a la conducción, los programas de conducción e incluso los diferentes niveles de regeneración de la frenada.

Por suerte ofrece un funcionamiento de lo más rápido e intuitivo y cuenta con una interfaz bastante llamativa, con unos menús muy juveniles que acaban siendo fáciles de manejar. Entre algunas funciones incluye navegación conectada en tiempo real, Spotify o la posibilidad de interactuar con el asistente personal cuyo avatar tiene forma de zorro, al estilo del clip de Word de 1997, y que responde al comando de «Hey Smart».

Dos versiones

En el apartado mecánico existen dos versiones. Una de propulsión con un motor trasero de 200 KW (272 CV) que cumple con nota para el conductor medio. Ofrece un comportamiento estable con una dirección precisa, una suspensión firme y tres programas de conducción que modifican la respuesta mecánica: Eco, Normal y Sport. Por encima se sitúa el descomunal Smart #1 Brabus que suma un motor eléctrico delantero de 115 kW para sumar nada menos que 315 kW o lo que es lo mismo, 422 CV de potencia que son 14 más que, por ejemplo un Porsche Taycan. Tiene un par máximo de 543 Nm y gracias a esos dos motores (es un coche de tracción total).

Durante la toma de contacto realizada por Lisboa pudimos comprobar su contundencia tanto en las aceleraciones, cifra un 0 a 100 km/h de tan solo 3,9 segundos, como en carretera revirada. Cierto es que por dirección y suspensión no ofrece demasiados cambios respecto al Smart #1 'normal' pero simplemente por elegir el programa Brabus merece, y mucho, la pena. Además, cuenta con unos frenos de mayor diámetro.

Donde no hay variación entre ambos es en la batería. Cuenta con una nueva química compuesta por una aleación de níquel, cobalto y manganeso que ha sido desarrollado por la propia Smart. Tiene una capacidad bruta de 66 kWh lo que le permite homologar una autonomía oficial de 440 km para los de 200 kW y de 400 km para los Brabus. Nosotros durante la toma de contacto hemos medio, con cada uno, 17 y 20,2 kWh/100 km. Respecto a la carga admite tomas de 22 kW en corriente alterna (CA) y de 150 kW en corriente continua (CC) necesitando menos de 3 horas en el primer caso y menos de 30 minutos en el segundo, ambos para pasar del 10 al 80%.

Tras estos primeros kilómetros realizados, Smart abrirá las reservas de sus Smart #1 a partir del 18 de octubre para entregar las primeras unidades a partir del primer trimestre de 2023. Habrá dos versiones: Premium y Brabus a los que se unirá durante un tiempo limitado el Launch Edition cada una con un precio de 41.500 euros, 49.500 euros y 46.500 euros.