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Electrónica, conectividad y equipación: Al «auxilio» del motorista

Electrónica, conectividad y equipación: Al «auxilio» del motorista

Manejar una moto actual es una actividad segura, pero se debe prestar especial atención a la carretera y vestimenta

Noelia Soage

Miércoles, 27 de marzo 2024, 17:00

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El de los motoristas, al igual que el de los peatones, es el colectivo más vulnerable en la carretera. El riesgo de fallecer es 17 veces superior al del conductor de un turismo ya que, al darse un percance, el cuerpo es el que impacta contra el asfalto directamente. Por lo tanto, su siniestralidad es muy preocupante. Según datos de la DGT, en 2023 fallecieron un total de 299 motoristas en las carreteras españolas, un 19% más que en 2022. Una cifra que refleja un alto porcentaje de accidentes y fallecidos entre los usuarios de motos y motocicletas.

Para velar por la seguridad de estos usuarios, son ellos mismos los que deben prestar especial atención a las condiciones de la propia moto, de la carretera y a su equipación. Una vestimenta adecuada -colores visibles, reflectantes y con protecciones-, casco homologado y guantes, son, en primer lugar, fundamentales. La DGT también promueve el uso del chaleco con airbag, lo ultimo en seguridad pasiva.

Pero es la seguridad activa la que también juega un papel fundamental a la hora de «auxiliar» a quien maneja una moto. Tecnología y electrónica son un plus ya en las motos actuales. Están sistemas, ya conocidos, como el de frenado antibloqueo (ABS) o el sistema de frenado combinado (CBS); otros como el control de tracción y de estabilidad, luces adaptativas o asistencia a la visibilidad lateral; así como otros que comparten con loscoches como el Control de crucero adaptativo, el Asistente de cambio de carril o el Detector de ángulo muerto.

Todos ellos son sistemas avanzados de ayuda a la conducción y asistencia al motorista, ó ARAS (Advanced Rider Asistance Systems), para que conducir una moto actual sea una actividad segura sin perder en ningún momento el componente pasional y la libertad que solo quienes usan la moto pueden sentir.

«En España, la motocicleta supone el 25% de las personas fallecidas. Tenemos que reducir este diferencial, pero solo lo podremos hacer con políticas integrales que, de acuerdo con los principios del sistema seguro, impacten sobre todo en los pilares relacionados con el vehículo, la persona, la infraestructura, los datos y la gobernanza», ha asegurado Fernando Grande-Marlaska, Ministro de Interior, durante la conferencia Internacional de Seguridad Vial de la Moto celebrada en Zagaroza y que inauguró la exposición «MotoTech 2024: Tecnologías de seguridad y sostenibilidad en la moto». Hasta el próximo 16 de junio, el visitante podrá realizar un interesante y atractivo recorrido por una completa muestra en la que conocer en detalle todos los avances tecnológicos en materia de seguridad y sostenibilidad que han ido incorporando tanto las motocicletas, explicando en detalle todas estas ARAS que incorporan en la actualidad, como el equipamiento de protección y accesorios.

«El reto de mejorar la seguridad vial de un vehículo vulnerable como es la moto no es fácil. Es un problema complejo. Sería un error creer que podemos encontrar una 'bala de plata'. Que una medida simple puede darnos la solución. Sólo a través de la responsabilidad compartida, profundizando en la colaboración público privada, sumando los esfuerzos de todos, sumando un conjunto de pequeñas soluciones, una tras otra, lograremos esa tendencia de mejora de la seguridad de la moto tan deseada», ha puntualizado, por su parte, José María Riaño, secretario general de Anesdor (Asociación Nacional de Empresas del Sector de Dos Ruedas).

Al detalle

Las motos de hoy en día no tienen nada que ver con las del siglo pasado, ni siquiera con las de la pasada década. Muchas de ellas, aunque en gran medida las de alta gama, equipan, en primer lugar, están los sistemas electrónicos de ayuda a la conducción. Están los sistemas que actúan sobre el comportamiento dinámico corrigiendo posibles errores humanos o situaciones sorpresivas durante la conducción. Ejemplos: sistemas avanzados de frenado, controles sobre la entrega de potencia y tracción, ajuste inteligente de suspensiones...

Están los sistemas que monitorizan nuestro entorno mediante sensores y radares para prevenir cualquier colisión con otros vehículos u obstáculos de la vía, como el control de crucero adaptativo con alerta anticolisión o los sistemas de detección de puntos ciegos; y los sistemas que mejoran la visibilidad. Es el caso de los sistemas de iluminación adaptativa o los avisos de situaciones de emergencia.

En segundo lugar está la conectividad. Esta innovación presenta un alto potencial para una conducción eciente, segura y tranquilidad, ya que no solo se trabaja en la conexión con otros vehículos, también con las personas y con la propia infraestructura. En este caso, la moto conectada trae una gran revolución como el sistema e-Call. Cuando se produce un percance o accidente y los sensores de la motocicleta detectan un impacto significativo, este sistema activa automáticamente un asivo a los servicios de emergencia con información importante como la ubicación exacta del accidente, permitiendo como la ubicación rápida y eficaz.

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Aunque ninguna tecnología será suficiente sin una serie de prácticas seguras: revisar y realizar los mantenimientos indicados de la moto y de los neumáticos, ni alcohol ni drogas al manejar, y saber adaptarse a condiciones adversas como la jungla urbana o cuando llueve y hay baja visibilidad o temperaturas.

Casco y guantes para proteger zonas vitales

Cuando llega el momento de subirse a la moto, hay que ser consciente de la responsabilidad, no sólo del propio piloto, también con la del resto de los usuarios de la vía. Por eso, es importante tener en cuenta una serie de consideraciones antes de emprender la marcha y pensar en diferentes campos como la técnica, el estado de la moto, la propia circulación del tráfico y, sobre todo, el equipamiento.

El cuerpo de los conductores de motocicletas es el que sufre todo el impacto. Por eso, un equipo de protección homologado (guantes, pantalones, botas, casco integral, chaqueta o chaleco con airbag) puede reducir lesiones, fracturas, quemaduras y abrasiones en la piel o en los músculos.

En España, según la DGT, sólo es obligatorio el uso del casco, un elemento en continua evolución: ahora ofrecen mayor protección en caso de colisiones laterales y una mayor comodidad para todo tipo de temperatura exterior, además de integrar carcasas y forros menos rígidos para absorber la máxima energía a velocidades de impacto más bajas y más frecuentes. De hecho, el 80% de los fallecidos en motocicletas son por impactos en la cabeza.

Pero que el resto del equipo, chaqueta, guantes, botas... no sea obligatorio, no implica que no deba utilizarse. Además, debe hacerse en cualquier circunstancia y época del año, ya sea en trayectos cortos o en viajes largos.

«No es necesario ir siempre con el mono de cuero, pero hay prendas de vestir que disponen de protecciones para moto y tejidos que evitan las abrasiones. Asimismo, las prendas con airbag es el mejor avance después del casco. Y la aparición de pantalones con airbag son un indicativo muy interesante», detalla Juan Manuel Reyes, presidente de la Asociación Nacional de Motoristas.

En detalle, sobre los guantes, «obligar a que te protejas demuestra una falta de madurez social y una inconsciencia sobre las lesiones que se producen a baja velocidad», cree Reyes, quien es más partidario de campañas de concienciación que dejen claro que, «incluso en caídas de poca importancia las manos pueden verse muy afectadas, hasta llegar a dejar el hueso al aire, y provocar heridas permanentes.

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