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Los trucos más útiles para conducir un coche eléctrico o electrificado

Planificar la ruta y utilizar la frenada regenerativa nos ayudarán a aprovechar al máximo la energía eléctrica

J. BACORELLE Madrid

Aunque los coches eléctricos puros todavía tienen mucho hueco que ganar en el mercado, diversos tipos de hibridación y sobre todo los vehículos de combustión enchufables sí que están ganando bastante terreno frente a los vehículos térmicos. Ofrecen las ventajas de las cero emisiones a la hora de viajar en modo eléctrico, y la autonomía de los coches de gasolina o diésel cuando es necesario realizar un viaje de larga distancia. En cualquier caso, si nuestro próximo vehículo va a ser 100% eléctrico o híbrido enchufable, conviene tener en cuenta unas cuantas consideraciones, ya que aunque pueda parecer que se conducen igual que los térmicos, este tipo de vehículos son muy diferentes.

En primer lugar conviene saber que la forma en la que conducimos un eléctrico afecta a su autonomía. Esto también sucede, en menor medida, con un automóvil de combustión; que tiene a su favor una mayor red de puntos de repostaje y un menor tiempo para llenar su depósito.

Los primeros eléctricos generaban el fenómeno de la «ansiedad por la autonomía» por su bajo alcance, pero actualmente es fácil llegar a superar los 300 kilómetros de autonomía. Esta gran distancia hace que no sea necesario recargarlo, ni mucho menos, a diario. De hecho cubre las necesidades semanales de la mayoría de los usuarios (según datos del INE, los automovilistas recorren en España una media de 240 km semanales).

Eso sí, hay que realizar u na planificación a la hora de realizar un viaje o si vamos a realizar mucho kilometraje lejos de nuestro punto de recarga habitual. La infraestructura de puntos de carga públicos sigue creciendo a un ritmo acelerado (ya hay más de 225.000 en Europa).

Las claves para utilizarlos es poder localizar los puntos cercanos y poder pagar la recarga en ellos. Existen numerosas aplicaciones que localizan los puntos de carga disponibles y compatibles con tu vehículo, te guían hacia ellos, organizan itinerarios y hacen un seguimiento de tu consumoPor ejemplo, la App de Peugeot ChargeMyCar de Free2MovemServices dispone de un servicio quetambién ofrece una tarjeta de pago única y una solución de acceso universal para recargar tu coche eléctrico en la mayor red europea de puntos de carga (actualmente, más de 130.000 en Europa). Además, la App MyPeugeot permite consultar a distancia la carga disponible y a continuación localizar los puntos de recarga en nuestro camino.

Para conocer la situación de los cargadores públicos, una web y App que puede resultar de gran utilidad es Electromaps. Esta plataforma y la energética EDP, han sellado un acuerdo con el que Electromaps obtiene conexión directa con los puntos de recarga de EDP mediante el protocolo Open Charge Point Interface (OCPI).

Con este acuerdo, los usuarios pueden encontrar, acceder y gestionar la recarga en todos los puntos de EDP ubicados en España, a través de la aplicación móvil y el llavero RFID de Electromaps. Además de hacerlo de forma fácil y segura, disponen de información en tiempo real del estado del punto, pudiendo saber si está o no funcionando y su disponibilidad.

El procedimiento para activar la recarga con Electromaps hay que activar la recarga, ya sea con la APP o con el llavero RFID, y finalmente enchufar el cable al punto, en caso de ser una toma Tipo 2, o enchufar el cable al vehículo, en el caso de las tomas CCS y CHAdeMo. Es indispensable seguir este procedimiento, ya que si se efectúa a la inversa como con la APP de EDP (primero enchufando y después activando), el sistema no iniciará la recarga.

No todo es acelerar o frenar

La inmensa mayoría de los coches eléctricos no tienen caja de cambios ni embrague: no la necesitan por la forma en la que el motor entrega su empuje. Esto hace que para el usuario, y más para quien haya conducido un coche con cambio automático, todo sea más fácil; solo hay que centrarse en dos pedales: acelerador y freno.

Pero esto no quiere decir que sólo tengamos que pisar uno de los dos pedales. Es más, la mayoría de los vehículos disponen de un sistema de frenada regenerativa mediante la cual, cuando levantamos el pedal del acelerador y sin necesidad de pisar el freno, se aprovecha la inercia del vehículo para cargar la batería. Es posible elegir entre varios niveles de retención, con lo cual en muchas ocasiones no hará falta tocar para nada el freno, siendo necesario simplemente cuando queramos que el coche se detenga completamente. Parte de la energía que se libera en la frenada por el rozamiento se recupera y canaliza a las baterías. De igual forma, la retención del motor eléctrico hace la misma función. Estos sistemas son tan efectivos que un buen conductor de vehículo eléctrico que sepa anticipar los momentos de recuperación de energía será capaz de ampliar su rango de autonomía y economizar el gasto energético.

Otra de las grandes sorpresas de los eléctricos es la gran sensación de empuje que transmiten. Toda la potencia está disponible desde el primer instante, en cuanto pisamos el acelerador. Una de las labores de los ingenieros ha sido dosificar esa entrega de fuerza y el conductor ha de acostumbrarse a la inmediatez de la respuesta. Si queremos disfrutar de prestaciones puras, el coche eléctrico nos va a sorprender, pero si queremos alargar la autonomía y contener el gasto de energía, debemos dosificar el acelerador o dejar que la tecnología trabaje por nosotros, seleccionando un modo de conducción que prime la suavidad y el bajo consumo energético.

Los coches eléctricos pesan más que sus equivalentes de combustión por la masa de las baterías; pero al ir instaladas en el suelo del coche, tienen un centro de gravedad muy bajo. Además, al no disponer de un pesado motor sobre el eje delantero, el reparto de pesos entre ejes está muy equilibrado.

Para el conductor esto se traduce en una mayor seguridad, con una gran nobleza de reacciones, un carácter neutro al tomar las curvas y una gran sensación de aplomo a cualquier velocidad.