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Los camiones y autobuses queman el 37% del diésel consumido por el transporte por carretera en España / P. F.

Los ecologistas quieren que se prohíban los camiones de combustión en 2035

J. BACORELLE

Los camiones y autobuses son solo el 2% del total de los vehículos que circulan por nuestras vías, pero en 2020 fueron responsables del 28% de las emisiones de CO2 del transporte por carretera en España.

Según el estudio realizado por Transport & Environment (T&E), incluso considerando los objetivos actuales de reducción de emisiones de CO2 que se aplican a los fabricantes de camiones, los camiones y autobuses españoles anularían todo el ahorro de emisiones de los coches y furgonetas eléctricos esperado para 2036. Esto se debe al aumento esperado de la actividad. Las emisiones de CO2 de vehículos pesados aumentaron en un 29% entre 1990 y 2019 en España. Se espera que la actividad de los camiones en España aumente en otro 40% entre 2020 y 2050 y la actividad de los autobuses llegará a triplicarse (+201%) en ese mismo periodo, según la Comisión Europea.

Para Carlos Bravo, responsable de transporte de mercancías por carretera de T&E en España: «El transporte constituye el mayor problema climático de Europa y España, y los camiones tienen al respecto una responsabilidad muy importante que sigue aumentando. En España, los camiones contaminantes contrarrestarán todo el ahorro de emisiones conseguido mediante la electrificación de los coches y furgonetas en la década de 2020 y la mitad de la década siguiente, a no ser que la UE modifique la normativa actual en coherencia con sus objetivos climáticos».

La organización ecologista entiende que poner fin a las ventas de nuevos camiones con motores de combustión en 2030 en Europa sería la mejor apuesta por el clima, pero las reducciones necesarias podrían ser demasiado drásticas para implementarlas sin poner en riesgo la continuidad de la actividad. Por ello, según el modelo de emisiones de T&E, 2035 es la fecha más tardía factible para alcanzar el 100% de ventas de vehículos de cero emisiones, si queremos cumplir el objetivo de cero emisiones para mitad de siglo. El escenario a 2035 solo dejaría un reducido número de vehículos diésel (que ya habrían superado la edad media de retirada) en las carreteras en 2050. De media, los camiones tienen una vida útil de 18 años en Europa.

También consideran que establecer el límite en 2040 sería muy tarde, ya que los camiones emitirían 644 millones de toneladas más de CO2 para 2050 de lo que lo harían en el escenario a 2035. Esa cifra constituiría el 4% del presupuesto total restante de carbono de la UE, y equivaldría a las emisiones anuales de transporte por carretera actuales de Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, España y Polonia, juntas. Postergar la fecha de fin de los motores de combustión a 2040 para estos vehículos pesados también obligaría a los legisladores a adoptar medidas drásticas y costosas para retirar el 20% de la flota de camiones que aún funcionarían con diésel en 2050 en ese escenario.

El estudio también ha determinado que, si en la UE se aplicaran objetivos ambiciosos de CO2 en 2030 que permitieran cumplir la meta de cero emisiones en 2035, los fabricantes de camiones se verían empujados a cumplir sus compromisos de electrificación. El escenario de T&E de «fecha de finalización de las ventas» en 2035 conllevaría la entrada de 659.000 camiones de cero emisiones en las carreteras europeas en 2030, una cifra en línea con lo anunciado por los fabricantes de camiones. El consumo de diésel por los camiones y autobuses europeos se reduciría en un 9% para el final de la década.