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La contaminación no solo sale del tubo de escape / P. F.

Cuatro trucos para que tu coche contamine menos

J. BACORELLE

La situación actual de la contaminación en las ciudades está provocando circunstancias como una calidad del aire poco favorable que desemboca en problemas de salud, así como fenómenos meteorológicos que nunca antes se habían presenciado como consecuencia del cambio climático.

Además cada vez va ganando más peso la conciencia medioambiental, por lo que se puede comprobar que la conducción sostenible está cada vez más presente en nuestras vidas. En este sentido, un uso y mantenimiento inadecuado del vehículo puede producir que nuestro coche emita gases de efecto invernadero y afecte a nuestro entorno y nuestro planeta.

Los especialistas de Oscaro nos ofrecen cuatro claves para conseguir que nuestro vehículo contamine menos y contribuir al cuidado del medio ambiente.

En primer lugar destaca la importancia de examinar la válvula EGR (Exhaust Gas Recirculation o Recirculación de Gases de Escape en castellano). Se encuentra entre el colector de admisión y el de escape, y se encarga de recircular parte de los gases que salen por el escape hacia la admisión. Es decir, reintroduce el humo de la combustión del motor en los cilindros para así reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx), responsable de la contaminación por ozono en la atmósfera. Si la válvula acumula suciedad, el aire de admisión saldrá por el escape provocando una mezcla de aire y combustible, pérdida de prestaciones y un gran consumo de gasolina. Para evitar que esto pase, será necesario realizar limpiezas de carbonilla frecuentemente. De esta forma contaminarás menos y evitarás averías.

Revisa la batería y los sistemas de encendido. Las bujías se encargan de producir la chispa de encendido para que el vehículo arranque. Es importante que estas se encuentren en buen estado para evitar fallos de encendido que deriven en una mayor contaminación por el aumento de consumo de combustible. De esta forma, generarán un encendido eficiente y reducirá la polución que emite el vehículo.

El filtro del aire acondicionado contamina, por lo que sustituir los filtros del aire no sólo mejora el sistema de climatización y hace que el motor esté más limpio, sino que también permite reducir el consumo de combustible, lo que conllevará una menor concentración de gases tóxicos perjudiciales para el medio ambiente. Así que para contribuir al cuidado del planeta se recomienda su cambio cada seis meses.

Finalmente no podemos olvidarnos de los neumáticos, ya que pueden contaminar incluso más que el motor. Las ruedas del coche están compuestas por un caucho que al desgastarse suelta polímeros plásticos que, por la lluvia o por el aire, acaban siendo arrastrados a mares y océanos. Para evitar que esto pase, asegúrate de que los neumáticos se encuentran en óptimas condiciones y con la presión adecuada examinándolos una vez al mes. Si es necesario, cámbialos por otros nuevos para que la conducción sea más eficiente, además de evitar sustos en la carretera.