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Little Ebox 6, uno de los modelos que fabrica Little Electric Cars

Little Electric, de Pontevedra a la «Champions» de las baterías eléctricas

El fabricante gallego de vehículos especiales se ha logrado abrir un hueco en un programa en el que también están presentes marcas de la talla de

UNAI MEZCUA

Dos empresas españolas participan en el segundo Proyecto Importante de Interés Común Europeo (IPCEI), recién aprobado por la Comisión Europea. Se trata del fabricante Little Electric Cars, especializado en vehículos especiales, y Ferroglobe, uno de los mayores productores de aleaciones de silicio del mundo.

La nueva iniciativa, denominada 'Innovación Europea en Baterías', «apuesta por una soberanía industrial en el ámbito de las baterías para la automoción y el almacenamiento ante la pujanza de los países asiáticos», en palabras de la ministra de Industria, Reyes Maroto. La inyección pública total será de 2.900 millones de euros entre las 42 empresas participantes de toda Europa, aunque Bruselas espera que sirvan para activar otros 9.000 procedentes de fondos privados

«Es un orgullo haber pasado el corte de la Comisión Europea», explican a ABC desde Little Electric, con sede en Pontevedra y diez años de experiencia. El proyecto, que creará 35 empleos, se centrará en la economía circular y la reutilización de las baterías una vez que concluye su uso en un vehículo.   «Hay un fuerte componente de innovación porque la tecnología aún no existe, hay que inventarla y a partir de ahí evolucionar», detallan.

La empresa, que también ha realizado conversiones de vehículos clásicos en eléctricos, ha realizado una inversión inicial de cinco millones, que se reforzará ahora con fondos europeos, aunque aún no conocen la cuantía exacta que recibirán. Y ya se han iniciado las labores de construcción de las nuevas instalaciones para la actividad de reciclaje de baterías.

«Hace unos años empezamos a ver que había que hacer algo con las baterías de los eléctricos después de que terminara su vida útil. Aunque el vehículo está destrozado la batería puede tener una segunda vida, no en automoción, donde los estándares son muy exigentes, pero sí como acumuladores o en campos fotovoltaicos», detalla su gerente, Rubén Blanco, entre llamada y llamada de distintos medios de comunicación, interesados por el papel de la compañía pontevedresa en un programa de la envergadura del IPCEI. Se trata, además, de la primera ocasión en la que participan empresas españolas, después de que nuestro país no tuviera representación en el primer programa, cerrado en diciembre de 2019, del que salió, por ejemplo, la instalación de una gigafactoría de PSA y Total en Alemania.

«Teníamos claro que no podíamos competir al nivel de gigantes como LG en la fabricación de baterías, pero sí nos hemos defendido bien en el proyecto de segunda vida para las baterías», detalla Blanco. La empresa, especializada en la fabricación de vehículos especiales, aunque con proyectos ya para desarrollar furgones de cinco toneladas, se ha logrado así abrir un hueco en un programa en el que también están presentes fabricantes de la talla de Fiat Chrysler, BMW o Tesla.

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