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La industria vasca pendiente de Mercedes

El conflicto por la renovación del convenio ya ha parado la producción durante cuatro jornadas

MIRIAM VILLAMEDIANA DE LA HERA

La planta de Mercedes en Vitoria vivió el pasado 22 de junio una huelga que muchos calificaron de «histórica». Ese día únicamente acudieron a sus puestos de trabajo los empleados eventuales y la producción se paró por completo. Lo mismo ha ocurrido en las siguientes tres jornadas de movilizaciones convocadas desde entonces, la última este mismo miércoles.

Mercedes es considerada la empresa más importante del País Vasco. De su producción dependen hasta 35.000 empleos, entre directos e indirectos, y aporta el 5% del PIB de la comunidad autónoma. Sin embargo, por cada día de huelga se dejan de ensamblar 700 furgonetas, lo que automáticamente repercute en todo el sector vasco de componentes. De ahí que todo el tejido industrial mire con preocupación un conflicto laboral que parece estancado.

La negociación del convenio parece haber llegado a un punto sin retorno después de 18 meses de reuniones. El detonante de las movilizaciones fue la propuesta de la empresa de incluir un sexto turno de noche. La dirección ofrecía a cambio una inversión de 1.230 millones de euros que servirían para garantizar la actividad de la planta a largo plazo.

La oferta fue calificada por los sindicatos de «chantaje», mientras la dirección advertía de que la llegada del dinero se podía perder si no alcanzaban un acuerdo. El director general de la planta de Mercedes en Vitoria, Emilio Titos, advertía durante la firma de un acuerdo con el Gobierno vasco y la Diputación de Álava que llegar a un acuerdo en la renovación del convenio era una «tarjeta de presentación» más que recomendable para cerrar la inyección económica.

El conflicto laboral no ha hecho sino incrementar la preocupación del Gobierno vasco, que considera estratégica la inversión en Mercedes. No hay que olvidar que está además ligada al proyecto Basquevolt, la apuesta del Ejecutivo de Urkullu para posicionar al País Vasco como líder en la producción de coches eléctricos. De ahí que el propio lendakari haya decidido viajar a Stuttgart para reunirse este miércoles con la dirección de Mercedes Benz en Alemania. Según ha explicado Urkullu, el encuentro ha servido para encauzar un diálogo que garantice «inversiones y proyectos futuros».

Entre tanto, en la planta de Vitoria la última oferta de la dirección pasa por ofrecer un incremento salarial del 5% este año y del 2% los próximos cuatro, además de una nueva paga extra. Parte del comité lo ha considerado «un avance», no así los sindicatos nacionalistas que han optado por mantener las huelgas.