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Stéphane Le Guevel / P. F.

Stéphane Le Guevel / Director de Polestar Iberia

«La gente tiene que dejar de comprar coches por dos viajes largos al año»

El directivo francés está convencido de que «el aumento de la oferta de eléctricos democratizará los precios»

JOSÉ RAMÓN ALONSO TRIGUEROS

El francés Stéphane Le Guevel, con más de 25 años de experiencia en cargos directivos en el sector de la automoción, llega a España como director de Polestar Iberia. Tras ocupar puestos de responsabilidad dentro del sector en diversos países, como Francia, Bélgica, Reino Unido, China o Polonia, llega a la marca 'premium' sueca de coches eléctricos para conquistar el mercado español y portugués.

—Los nubarrones que persiguen a la automoción, tras la pandemia llegó la crisis de los semiconductores, luego la guerra de Ucrania y ahora la inflación ¿teméis que la demanda se retraiga aún más?

—Las previsiones del mercado para este año no superan las novecientas mil matriculaciones en España. Una cifra muy baja comparada con los años anteriores a la pandemia, cuando se superaba el millón de coches vendidos. Las empresas están cumpliendo un ciclo que les hace renovar sus flotas, lo que abre un mercado importante para las marcas, y por otro lado la crisis por la falta de los microchips es algo coyuntural que se tiene que resolver a lo largo del próximo año. Es cierto que la gente se lo piensa ahora más al cambiar de coche, pero al mismo tiempo es una oportunidad para la implantación del coche eléctrico.

—En 2035 se ha fijado la fecha límite para comercialización de coches de combustión en la UE ¿Qué le falta al coche eléctrico para que sea la solución a las necesidades de movilidad?

—La demanda de eléctricos crecerá cada vez más. El aumento de la oferta hará que los precios se democratizan poco a poco. Además estamos pasando a un modelo de consumo por suscripción. Esto hará que en los próximos años la venta de coches eléctricos crezcan, entre otros motivos, porque el valor residual de estos modelos es muy alto.

—La tecnología avanza muy rápido ¿Cómo será el coche eléctrico de 2035?

—La autonomía será mayor. De hecho esto es ya una realidad. Nuestro Polestar 3, que presentamos en octubre, tendrá una autonomía que supera los 600 kilómetros. Y además tendrán unos precios más competitivos.

—La UE ha impuesto muchas obligaciones. Los fabricantes han hecho los deberes ¿La administración ha hecho a su vez los deberes?

—En cada país el ritmo es distinto. La presión que ha puesto Bruselas sobre las marcas y sobre los clientes es muy fuerte. España, hoy por hoy, está a la cola de los países europeos en término de infraestructuras de recarga, pero también he de decir que se percibe en España un aumento en el ritmo para el desarrollo de la infraestructura de recarga.

—¿Cuándo crees que en España habrá una red de recarga suficiente para poder atravesar la península sin sufrir?

—Esto será progresivo en los próximos años, lo que hará que el coche eléctrico sea una solución para viajes de larga distancia. Lo que ocurre es que la gente tiene que cambiar el chip mental y dejar de comprar coches pensando en los dos viajes largos que hace al año.

—Polestar acaba de llegar al mercado en medio de una invasión de marcas nuevas ¿qué ofrece Polestar diferente al resto de marcas?

—Está en nuestro ADN es ser una empresa de alto rendimiento, con un consejero delegado que viene del mundo del diseño, por lo que el cuidado por la estética está en nuestros genes y se verá claramente cuando llegue el Polestar 3 (un SUV de tamaño grande). Yo diría que Polestar ofrece diseño, rendimiento, tecnología y autonomía. Además ofrecemos una red de asistencia muy completa gracias a Volvo, que se encargarán de darnos cobertura de postventa.

—¿Cómo os ha afectado la crisis de los semiconductores?

—Como a todas las marcas, pero menos porque nuestro volumen es más pequeño. En estos momentos tenemos una demora de entrega de cinco meses desde la compra. Lo bueno que tenemos es que la gama es única para todos los países, salvo el caso de Inglaterra por razones de la colocación del volante. Esto permite que al configurar el coche haya un modelo fabricado que se acerque mucho a lo que quieres, con algún detalle que le falta, y la web te lo ofrece si no quieres esperar y te llega en seis semanas.

—¿Cómo es el público que quiere conquistar Polestar?

—España no es una excepción al resto de Europa. Nuestro mercado es en un 70% flotas de empresas y el resto es un público interesado en la tecnología y que está implicado con la sostenibilidad del planeta.

—¿Cómo ha sido la aceptación de Polestar 2 en España?

—Nuestro objetivo para este año era posicionar la marca y darnos a conocer. Estoy muy contento de ver que lo estamos consiguiendo y la gente habla de Polestar en los términos que queríamos transmitir. Presentamos en España el Polestar 2 en junio y ya hemos hecho más de 1.000 pruebas de conducción. De momento tenemos un concesionario en Barcelona y queremos abrir en Madrid en unos meses. Lo que hacemos es llevar el coche hasta los clientes para que lo prueben.

—La cadencia de novedades es la de un modelo por año. La gama será en principio de cinco modelos ¿Cuál creéis que será el más popular?

—Es complicado saberlo. Presentamos en unas semanas el Polestar 3, que será un SUV grande como un Porsche Cayenne y en términos de imagen nos ayudará mucho. Luego llegará un SUV más pequeño, el Polestar 4, con el que conseguiremos popularizar más la marca porque será un modelo de más volumen. De todas formas, el modelo de entrada a la marca por precio seguirá siendo el Polestar 2 (desde 47.000 euros), que será el más barato de la gama. Luego llegará el Polestar 5 y el Polestar 6, que ya tiene 500 pre-reservas y solo se ha visto el concept.

—Eres responsable en la península Ibérica con dos mercados distintos: España y Portugal ¿el cliente es muy diferente?

—Geográficamente están muy cerca, pero son clientes muy diferentes. Las distancias en Portugal son más cortas, se puede recorrer el país sin recargar. Además Portugal es el cuarto país en implantación de la red de recarga. Además, con una 'app' tienes acceso a todos los cargadores. Portugal lo tiene todo, incluidas las ayudas a la compra del coche eléctrico. Allí han hecho las cosas muy bien. Aquí en España hay incentivos y fallamos en la infraestructura y en la unificación de las 'app' de recarga. Al margen de estas diferencias, el cliente español y portugués es muy similar.