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Recarga de un vehículo eléctrico en Córdoba / Ángel Rodríguez

España está al 3% de su objetivo de electrificación para 2030

La meta es alcanzar los 250.000 vehículos eléctricos en dos años y los 5 millones en 2030

A. GORDILLO

España está aún muy lejos de cumplir sus objetivos de electrificación para 2030. El mercado de vehículos eléctricos se sitúa en los 2,9 millones a nivel europeo y en torno a 150.000 unidades en España, lo que supone alrededor del 0,4% del parque móvil de nuestro país. El primer semestre de 2021 ha mostrado un crecimiento continuado, acumulando un total de 16.650 vehículos matriculados, lo que supone un 32,8% más que durante el mismo periodo de 2020 y un 41,9% frente al mismo periodo de 2019. Sin embargo, el objetivo marcado es alcanzar los 250.000 en dos años y los 5 millones en 2030.

«Actualmente no alcanzamos ni el 3% del objetivo que debemos cumplir en 10 años», asegura  May López, investigadora de la escuela y directora de Desarrollo de la plataforma Empresas por la Movilidad Sostenible. López dirige el informe El vehículo eléctrico en España, publicado por OBS Business School, en el que repasa la situación del sector en Europa y en España.

Nuestro país produce el 3% de los coches del mundo y es el segundo productor de Europa. De los 48 modelos que actualmente se fabrican en España, 13 son eléctricos puros (8 son vehículos comerciales, furgonetas, y 8 son híbridos enchufables, turismos), pero en 2035 todos deberán ser eléctricos puros o de hidrógeno. El informe de OBS indica que para lograrlo España debe asegurar la correcta adaptación de las fábricas y del sector a unos objetivos que marca la UE para toda la flota: los automóviles deberán emitir un 15% menos de CO2 en 2025 y a partir de 2030 llegar a disminuir el 37,5%; en cuanto a las furgonetas, esta reducción será del 15% y 31% respectivamente.

El pasado mes de julio, la UE adoptaba el programa « Fit for 55», un amplio conjunto de propuestas para hacer que las políticas de clima, energía, transporte e impuestos sean adecuadas para conseguir estos objetivos. En lo relativo a vehículos eléctricos, establece la necesidad de disponer de un punto de recarga eléctrica cada 60 km y un surtidor de recarga de hidrógeno cada 150 km, lo que significaría 3,5 millones de estaciones de recarga pública para dar servicio a los 80.000 camiones y 30 millones de automóviles 'cero emisiones' (5 millones en España incluyendo híbridos enchufables), que deberán estar operativos en las carreteras europeas en 2030.

Con ello prevé una reducción de las emisiones en esta década de más de un 30% y una cuota del 28% de energía renovable en el transporte, principalmente mediante electrificación y biocarburantes. Entre otras obligaciones, la norma establece que a partir de 2023 todos los edificios que no estén destinados a uso residencial y con más de 20 plazas de aparcamiento deberán contar con infraestructura de recarga. Y los municipios de más de 50.000 habitantes y los territorios insulares, es decir, más de 140 municipios españoles tendrán que establecer zonas de bajas emisiones en esa misma fecha.

7,1 millones de coches menos

La adaptación de la industria para lograr alcanzar los objetivos de disminución de CO2 es compleja, especialmente con la crisis de semiconductores que se prevé reducirá la producción de automóviles en todo el mundo en hasta 7,1 millones de vehículos en 2021. La escasez mundial de este material sumado a las tensiones en la cadena de suministro debidas a la falta de contenedores ha supuesto un aumento en el coste de las materias primas y probablemente generará interrupciones del suministro hasta bien entrado el próximo año. El informe de OBS afirma que el sector debe prepararse para no depender de los proveedores asiáticos de baterías. Y para ello, la Comisión Europea ha comenzado a activar proyectos como la Alianza Europea de Baterías. May López opina que « es clave que, desde la fabricación de baterías y vehículos, hasta todo lo relacionado con la infraestructura de recarga y componentes del sector de la automoción, España desarrolle una industria propia y adapte la existente para poder mantener la actual posición como el segundo mayor fabricante de vehículos de Europa y noveno a nivel mundial».

En segundo lugar, es imprescindible acompañar el objetivo de llegar a los 5 millones de vehículos eléctricos rodando en las carreteras españolas en 2030, con el desarrollo de la infraestructura de recarga pública. Europa establece en 3,5 millones el número mínimo de estaciones de recarga pública activas en 2030, cifra que deberá triplicarse en la siguiente década hasta alcanzar los 11,4 millones, y los 16,3 millones en 2050. La UE tendría que mantener un crecimiento del 30% interanual para alcanzar este objetivo. Por su lado, el objetivo a nivel nacional se fija en 100.000 puntos de recarga para 2023 y entre 250.000 y 340.000 en 2030. Para lograrlo tendría que crecer un 40% interanual.