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La crisis de los microchips detiene la producción en las fábricas españolas

Problemas de suministros están afectando a plantas de automoción y otras actividades industriales en todo el mundo

A. NOGUEROL El Barco de Ávila

La falta de componentes mantiene en vilo al sector de la automoción, con plantas de producción españolas que se ven obligadas a detener su producción de forma temporal. Los últimos casos son los de las fábricas de Stellantis (antes PSA) en Vigo y de Mercedes-Benz en Vitoria.

Estos problemas de suministro, que están afectando a plantas de automoción y otras actividades industriales en todo el mundo. El problema se originó cuando la pandemia obligó, el año pasado, a paralizar las factorías. El sector tecnológico se hizo con los chips no retirados por las automovilísticas, y se inició un desequilibrio que todavía no se ha logrado compensar.

La planta de Stellantis en Vigo ha suspendido la actividad de los dos sistemas de producción debido a problemas de aprovisionamiento. «Ante circunstancias de fuerza mayor» por la denominada crisis de los microchips, que afecta a sus proveedores y que se ha traducido en falta de ciertos componentes, la fábrica viguesa suspenderá su actividad «hasta nuevo aviso», según han comunicado desde la factoría. La falta de componentes en las últimas semanas ha provocado paradas habituales en la factoría de Balaídos y en los últimos diez días apenas ha habido jornadas de trabajo con normalidad.

El director de la planta viguesa, Ignacio Bueno, ha mantenido una reunión con el comité de empresa para informar de la situación y para confirmar que el escenario de «incertidumbre» se puede prolongar, aunque con la previsión de que «la situación más desfavorable» se viva durante el primer semestre de este año.

La planta viguesa aprobó a finales de marzo pasado la aplicación de un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), del que se desmarcaron los sindicatos CIG y CUT, para gestionar esta situación. La regulación afecta a trabajadores fijos a tiempo completo que hayan agotado otros mecanismos de flexibilidad, como la adecuación de jornada o la bolsa de horas, por un máximo de 60 días y tiene vigencia hasta final de este año.

También la planta de Mercedes-Benz de Vitoria-Gasteiz suspenderá la actividad de sus tres turnos de producción el próximo 25 de mayo debido a la falta de suministros de un proveedor de cables con el que trabaja la factoría vitoriana. El paro afectará a todo el personal de los sectores de montaje bruto, pintura, y montaje final «con la excepción de aquellas personas que sean requeridas para llevar a cabo tareas de necesaria realización».

A nivel internacional

Este problema no afecta únicamente a las plantas españolas y europeas dedicadas a la fabricación de vehículos. Sin ir más lejos Toyota ha anunciado que parará su producción de dos plantas japonesas durante varios días de junio por falta de chips. Así la línea 1 de producción de su factoría de Iwate parará los días 7, 9, 10, 11, 14, 21 y 22 de junio, mientras que la línea 2 de la misma fábrica se detendrá el 9, 10, 11, 14 y 15 del mismo mes. Además, su planta de Miyagi Ohira parará los días 9, 10 y 11 del mes que viene.