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Los clúster de automoción españoles alertan de la «destrucción del sector»

JUAN ROIG VALOR Madrid

Las asociaciones empresariales de automoción en España alertan que más de dos millones de empleos están en riesgo de desaparecer debido «al contexto de máximo riesgo e inestabilidad de los últimos 20 años». Así lo ponen de manifiesto ocho de ellas —Navarra, La Rioja, Comunidad Valenciana, Aragón, Cataluña, Castilla y León, Cantabria y Galicia— en un comunicado conjunto.

En él, alegan que los factores macroeconómicos como el aumento del coste de materias primas, la inflación, el encarecimiento del combustible a raíz de la guerra en Ucrania o la escasez de semiconductores ha sumido a Europa en datos de matriculaciones comparativamente peores que 2020, el año en el que estalló la pandemia global del Covid-19.

En el primer cuatrimestre de 2022, en el Viejo Continente se vendieron 2,9 millones de vehículos eléctricos, lejos de los registros históricos. Desde julio de 2021, los registros han descendido una media del 19,2% mensual y los 684.506 que se matricularon el pasado abril supusieron el peor dato desde que se lleva la cuenta.

En el caso de España, la producción ya ha bajado un 25% en comparación con 2021 y un 7,5% con 2020, año en el que las fábricas estuvieron dos meses prácticamente cerradas y no consiguieron recuperar su ritmo de producción normal hasta finales de año.

«Los parones en la producción de los fabricantes por la falta de estos y de otros componentes han roto las economías de escala de un sector que trabaja, históricamente, con márgenes muy pequeños en los que los beneficios aparecen con los altos volúmenes de producción», alegan desde los clúster.

Además, ya en España, las asociaciones ponen el foco en los consumidores «que reciben una variedad de mensajes y no saben por qué tecnología apostar, algo que ocurre de igual manera con los gestores públicos».

Los clúster señalan que el acceso a la nueva movilidad entraña el riesgo, además, de dejar en exclusión al sector de la población más vulnerable, «ya sea por motivos económicos o porque el coche eléctrico no se ajusta a sus necesidades y no les han preguntado». Además, según sus estimaciones, se pondría en jaque a un 30% del empleo industrial que existe hoy en España.

En su comunicado afirman que mantener el empleo del sector solo ha sido posible gracias a la flexibilidad que les han brindado fórmulas como los ERTE, pero esta está amenazada por la reforma laboral aprobada el pasado marzo. «Con ella, y el aumento de la dificultad para aumentar la gestión de la temporalidad, los ERTE pueden convertirse en ERE», subrayan.

La solución que proponen las ocho asociaciones, entre las que no se encuentra el clúster vasco, es la de poner en marcha un Mapa de Riesgos y propiciar espacios de encuentro como el Foro de Excelencia 4.0, que se celebra mensualmente y permite a los asociados ahondar en los problemas de la automoción.