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Borja Sekulits, director general de DS España y Portugal / P. F.

Borja Sekulits. Director general de DS Automobiles España y Portugal

«Las ayudas deberían durar más y generar certidumbre a la sociedad»

La marca francesa cumple cinco años desde el lanzamiento de su primer modelo, el ahora renovado DS7

JOSÉ RAMÓN ALONSO TRIGUEROS

Borja Sekulits, director general de DS España y Portugal, recibía hace seis años el encargo de lanzar y posicionar DS Automobiles, la marca 'premium' del entonces grupo PSA y ahora Stellantis. Un año después llegaba a los concesionarios el primer modelo creado en exclusiva para la novel marca 'premium'. Era el DS7, un SUV del segmento C, que fue recibido por el mercado con entusiasmo. Hoy, cinco años después, este modelo se renueva para seguir siendo el superventas de la marca.

-Tras la pandemia, ha llegado la guerra, una crisis energética, una inflación disparada y un aumento del precio del dinero ¿puede todo esto lastrar aún más la demanda de coches?

-Indudablemente va a tener un impacto. Después de la vivienda la compra de un coche es la segunda inversión más importante de una familia, así que estas circunstancias no ayudan. Creo que puede haber algún aplazamiento en la decisión de compra. No lo vamos a ver muy claramente de forma inmediata, porque hay muchos coches pendientes de entrega que aún no se han fabricado, pero están vendidos. Es muy probable que en el canal de venta a particulares haya un parón y que la gente que lo necesite pueda optar por la compra de un vehículo usado. Es una realidad que está ahí, y desde DS en concreto estamos intentando vencer esta inercia ofreciendo productos financieros atractivos.

-Quedan trece años para llegar a la frontera en la que la UE prohibirá la comercialización de vehículos de combustión ¿Este cambio puede acabar con la democratización de la movilidad que supuso el coche en los años sesenta del siglo pasado?

-Estamos en el inicio de la transición y se hará de forma paulatina en este tiempo. En estos trece años los vehículos electrificados serán más accesibles para la clase media. Estamos todavía en un momento de incertidumbre, pero poco a poco se van imponiendo. De hecho, hoy en día, en DS, más de uno de cada tres coches que vendemos son híbridos o eléctricos, lo que supone más del treinta por ciento de lo que vendemos. Todo irá cambiando según haya más puntos de recarga, si se mantienen los planes de ayuda para el cambio de vehículo y a medida de que la tecnología eléctrica sea más accesible para todos. A todo esto, yo espero que en este tiempo también haya cambios tecnológicos que nos puedan ayudar. Es cierto que hoy en día aún hay mucho camino que recorrer y muchas cosas que cambiar. Si miramos las gamas que ofrecemos los fabricantes hace tres años y lo que tenemos hoy en el catálogo vemos que el sector, y el grupo Stellantis al que pertenece DS, han hecho los deberes. Hay decenas de modelos para elegir entre eléctricos e híbridos.

- La autonomía media de los coches eléctricos que hay actualmente en el mercado es de unos 350 kilómetros ¿cómo será el coche de 2035?

- Yo puedo hablar de lo que mejor conozco, que es el plan del grupo Stellantis que fue presentado por nuestro presidente con el lanzamiento de las nuevas plataformas para fabricar coches eléctricos y ahí se comentó que los coches tendrán hasta 700 y 800 kilómetros de autonomía. Eso es inminente, no hablamos de trece años, lo veremos en un corto plazo de tiempo. Más allá de la autonomía, porque las baterías no son infinitas, el futuro pasa porque haya puntos de recarga suficientes y, sobre todo, que tengan la potencia adecuada. Una vez que tengamos una buena red de puntos de recarga con una potencia suficiente para recuperar el 80% de la batería en un cuarto de hora, estaremos en un escenario de normalización. Pero este es el futuro inmediato. En estos momentos también se está hablando de otros combustibles, como el hidrógeno, que hoy se están testando. Lo que está claro es que los coches serán más tecnológicos y serán un híbrido entre un producto mecánico y un producto digital, que es lo que estamos empezando a ver ahora.

-¿Los coches de 2035 serán más pequeños, será compartido, será un pago por uso?

-Habrá un poco de todo eso. Son fórmulas que hoy tienen una vigencia muy concentrada, como es el caso del car-sharing que no existe en todas las ciudades. También habrá un pago por uso, en el que el cliente no asume la totalidad del coste del vehículo y que es una fórmula interesante. Todas estas fórmulas convivirán entre sí, en función del tipo de población y del tipo de vehículo, ya existen y se irán generalizando. Comentaba antes que el canal de venta a particulares estaba bajando, pero una buena parte de ese público se ha trasladado a un renting personal.

-Las marcas han cumplido con todas las obligaciones que les han impuesto desde la Unión Europea en cuanto a reducción de emisiones ¿la Administración ha cumplido también su parte de los deberes?

-Si analizas el mercado europeo y el grado de electrificación de los países, vemos que España y otros países del sur de Europa tienen un grado menor de implantación respecto al centro y norte de Europa. Esto es un hecho objetivo. No quiero ser catastrofista. Pienso que se han hecho cosas, pero no son suficientes. Creo que hay que hacer cosas que duren más en el tiempo y sobre todo que generen certidumbre en la población. Nosotros vemos continuamente las dudas que atenazan al cliente cuando ven que se han consumido las ayudas y no saben si van a poder acceder a esas ayudas. En la parte de infraestructuras de recarga estamos atrasados. No es solo un tema de cantidad, es un tema de calidad. El futuro no pasa porque haya decenas de miles de puntos de carga, pasa porque haya puntos con la potencia suficiente, y hoy nos encontramos con que hay muchas trabas para que podamos instalar toda esa red necesaria en un tiempo prudencial.

Puntos de carga para coches eléctricos

 

-¿Las ayudas a la compra de vehículos no contaminantes son suficientes para animar la demanda?

-Pueden ser suficientes, pero no pondría el relieve sólo el tema de las ayudas, que como es obvio siempre queremos que sean más. Lo que es necesario es que sean ayudas a las que se puedan acceder de forma fácil y transparente. Nos encontramos con mucha diversidad de administraciones autonómicas, cada una con una legislación distinta y con unos fondos que no son suficientes para cubrir la demanda de los mismos. Esto a los fabricantes nos complica mucho el día a día.

-El 80% de los coches en España aparcan en la vía pública ¿Cómo solucionamos las necesidades de recarga para la mayoría del parque móvil?

-En las ciudades, hay mucho que hacer en la extensión de los puntos de carga. Estos puntos en el entorno urbano igual no requieren la potencia de los que se instalen en las grandes vías de comunicación. Creo que aquí intervenimos mucho para que todo esto funcione. Pero encajar todas las piezas es un ejercicio en el que tenemos que jugar todos, no solo los fabricantes.

-Han pasado cinco años desde el lanzamiento del DS7, el primer modelo creado expresamente para la marca. Un modelo que ha situado a la marca en el panorama internacional ¿Qué ofrece DS Autobiles que le haga distinto al resto de marcas Premium?

-En España, desde que llegó el DS7 ya se han matriculado 18.000 coches de este modelo que están circulando por nuestras carreteras. Esto ha hecho que seamos ya una marca notoria y reconocida. Pero más allá del DS7 la marca tiene una personalidad distintiva respecto a sus rivales. Te puede gustar más o menos, pero es evidente que es diferente. Una diferencia que se sustenta en los valores de calidad de materiales y desarrollos tecnológicos de última generación que nos diferencian de nuestros rivales y que son únicos. Esto nos ha convertido de alguna manera en una marca 'premium' alternativa frente a las tradicionales. De momento, aunque siempre queremos más, estamos bastante satisfechos de cómo han ido estos cinco años.

Marca «premium»

-España es el segundo mercado de DS en Europa ¿a qué se debe?

-Somos el segundo mercado en penetración por detrás de Francia. La verdad es que DS ha tenido una gran acogida tanto en España como en Portugal y estamos muy ilusionados para seguir trabajando.

-¿Cómo os está afectando la crisis de los microchips y qué demora están teniendo en la entrega de coches a los clientes?

-Es conocido que la crisis de microchips y componentes electrónicos está afectando a la fabricación de coches. Esto se ha juntado con el aprovisionamiento de baterías. DS, dentro del grupo Stellantis, tiene unos plazos bastante ajustados y en estos momentos, la entrega de un coche de combustión es de tres o cuatro meses y para uno del tipo híbrido enchufable es de seis meses, que son unos plazos razonables. Nos gustaría que fueran más cortos, pero creo que son asumibles. Fabricar vehículos para que estén aparcados a la espera de un comprador es un modelo que está condenado a desaparecer, simplemente porque lo que hay en un coche es bastante más complejo que lo que había hace unos pocos años.

-¿Cómo es el público que quiere conquistar DS?

-En DS hemos ido incorporando cuatro familias a nuestra gama a lo largo de estos cinco años, que son DS3, DS4, DS7 y DS9. Estos modelos cubren aproximadamente el 75% de los segmentos en donde está la demanda de vehículos Premium. No hablamos de hombres, mujeres o edades, porque el comprador de cada uno de los modelos es distinto. Creo que tenemos un producto de DS para cada edad y sexo, lo que es cierto es que nuestros clientes son personas que buscan algo diferente, que valoran los buenos materiales y tienen la personalidad de llevar un coche diferente. Eso es lo que nos dicen en las encuetas nuestros clientes, que no tienen en el precio su primera razón de compra, que aprecian más la línea, el diseño, que son cosas más subjetivas, pero lo cierto es que hoy en día no es posible que un DS4 o DS7 se confunda con otros modelos de su segmento.

-¿Una gama con solo cuatro modelos es suficiente o llegarán más en los próximos años?

-Cuando lanzamos la marca hace cinco años nos comprometimos a lanzar un modelo por año y lo hemos cumplido, y en todos ellos hay una versión electrificada. En el futuro la familia DS seguirá creciendo, pero hoy en día es suficiente para cubrir la demanda de modelos Premium en el mercado español. Puede que nos falten siluetas, como un modelo familiar, pero se puede cubrir esa demanda con el DS7.

-DS Automobiles está muy vinculada con la competición a través de la Fórmula E donde la escudería Techeetah-DS ha sido campeona del mundo en varias ocasiones ¿Os planteáis lanzar un modelo deportivo?

-A mí, como apasionado del automóvil, no me importaría, pero hoy por hoy es un mercado muy de nicho, donde se comercializan pocas unidades y cuando estás creando una marca no es una prioridad.

- ¿El siguiente modelo, cuál va a ser?

-En estos momentos los planes de producto son confidenciales. Yo he tenido la oportunidad de verlos en maqueta y son realmente espectaculares, con unas líneas que no tienen nada que ver con lo que producimos hoy en día.

-Estamos en un mundo muy cambiante y la pandemia nos ha cambiado muchas costumbres, entre ella la comercialización de los productos ¿DS va a cambiarla o se mantendrá fiel a su filosofía de los DS Store?

-Nosotros hemos apostado por un modelo mixto entre presencial y tecnológico. Esto queda patente en cualquiera de nuestras tiendas, que son bastante especiales, pero al mismo tiempo tenemos una experiencia muy distintiva, donde se puede configurar el coche y recibirlo en el domicilio de manera online sin coste adicional. No creo que haya que contraponer los dos modelos, son fórmulas complementarias.

El cliente del futuro será más digital y lo vemos en el comportamiento mes a mes con un incremento en las ventas online, aunque aún es pequeño.