https://static.canarias7.es/www/menu/img/motor-desktop.png

Síntomas que indican que tienes el embrague del coche en mal estado

Si el coche se revoluciona demasiado pero no coge velocidad, las marchas entran de forma brusca o si percibimos fuertes vibraciones o chirridos al pisar el pedal del embrague, estamos ante algunas de estas señales

J. BACORELLE Madrid

Cada vez son más coches los que equipan cambios de marcha automáticos, sobre todo porque este tipo de cambios son los que montan los coches electrificados. Pero un alto porcentaje de conductores sigue prefiriendo los cambios manuales al considerar que de este modo tiene 'más control' sobre el vehículo (además de ser más baratos a la hora de comprar el coche). En este caso, hay que prestar atención al estado del embrague, ya que con el tiempo puede perder eficiencia.

Se trata de un elemento mecánico que transmite la potencia del motor a la propia caja de cambios del vehículo y permite que, de forma manual, se pueda separar o unir el giro del motor del coche a la transmisión, liberando así el movimiento hacia las ruedas motrices si en ese momento hay una marcha engranada.

En la duración del embrague influye mucho tanto el fabricante y la calidad del embrague como el uso y tipo de conducción que tengamos.

Un embrague en mal estado afecta al sistema de transmisión del motor, «lo que repercute en la seguridad en la conducción y en la durabilidad de elementos clave como el motor o la caja de cambios», según advierten los principales fabricantes de recambios y componentes de automóviles a través de la iniciativa 'Elige calidad, elige confianza' (ECEC).

Así, se recomienda prestar atención a algunas señales que indican que el embrague está llegando al final de su vida útil.

Uno de estos síntomas es que el coche se revoluciona demasiado, pero no coge velocidad. En estos casos es posible que el embrague patine, y que los forros del disco se hayan desgastado. Además, en ocasiones, este patinado genera un olor bastante característico.

Otra señal es que las marchas entran mal, de forma brusca. El conductor nota dureza en el accionamiento de la palanca de cambios en el momento de insertar la marcha o de sacarla, y en ocasiones, incluso un ruido de rozamiento metálico en ese mismo momento.

Asimismo, si al soltar el pie del embrague, su recorrido en mínimo, y el coche tiende a ponerse en movimiento rápidamente, estamos ante otra señal de que el embrague está en mal estado; al igual que lo estamos si se perciben fuertes vibraciones procedentes de holguras, así como si se producen chirridos al pisar el pedal del embrague, lo que puede significar que el collarín necesite ser sustituido.

Además, ECEC destaca que «la transformación que están experimentando los motores a causa de las regulaciones anticontaminación, tales como menor tamaño, menor cilindrada, mayor potencia y mayor eficiencia, provoca un incremento de vibraciones en la cadena cinemática, lo que reduce la vida útil del embrague».

Para solucionarlo, «los fabricantes de equipo original han desarrollado nuevos conceptos y componentes que permiten que estas nuevas generaciones de vehículos garanticen una conducción confortable y eficaz, absorbiendo las vibraciones generadas por el motor», subrayan desde la iniciativa.

Consejos para evitar el desgaste del embrague

El embrague es un elemento de desgaste, el cual se incrementa en situaciones de conducción agresiva o brusca, en caminos irregulares o asfaltos en mal estado, al circular con tráfico denso o al efectuar arranques cuesta arriba.

Lo más recomendable es realizar un mantenimiento completo del sistema de transmisión -conjunto de embrague, volante bimasa, cojinete mecánico o cojinete hidráulico-, y en caso de tener que reemplazar alguno de los elementos del sistema, es conveniente reemplazar todos los que se hayan visto afectados por el deterioro.