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Tras el verano conviene limpiar tanto las escobillas como el parabrisas / P. F.

Cómo evitar el molesto ruido de los limpias

J. BACORELLE

Tras un verano de altas temperaturas y sol, la llegada generalizada de lluvias y tormentas a prácticamente toda España sirve por un lado para aliviar la escasez de agua. Pero en el lado más positivo, llega a provocar importantes problemas entre los conductores, generando más posibilidad de accidentes.

Aunque con consecuencias no tan graves, las escobillas del limpia parabrisas pueden haber perdido efectividad, produciendo un molesto sonido al accionarlas. Este sonido puede ser normal cuando la luna no está demasiado mojada y llevas tiempo sin utilizarlo, pero deja de ser normal cuando el ruido se repite sistemáticamente. Además de la molestia, si la eficiencia de los limpias es menor provocará una pérdida de visibilidad, aumentando la posibilidad de tener un accidente.

La primera causa posible es que el limpiaparabrisas esté mal colocado. Otra causa puede ser el desgaste excesivo de las gomas. Otra posibilidad es que la luna haya acumulado un depósito de cera o algo similar.

En primer lugar hay que destacar que puede ser normal ese sonido cuando la luna no está demasiado mojada (solo las primeras gotas) y se lleva tiempo sin utilizar este elemento (durante el cambio de estación). No obstante, deja de ser normal cuando el ruido se repite sistemáticamente incluso cuando circulamos bajo una copiosa tormenta. La primera causa posible para este comportamiento es que el limpiaparabrisas esté mal colocado . Puedes estar más seguro de que se trata de este motivo cuando empieza a sonar nada más cambiarlo. Para verificarlo basta con dejarlos en posición ascendente (dando el contacto y quitándolos) y fijarte bien si los brazos móviles están bien colocados y no hay nada suelto que pueda causar el ruido.

Si una vez comprobado que están bien puestos, siguen haciendo el molesto chirrido, podemos estar casi seguros que se trata de un desgaste excesivo de las gomas . Probablemente has apurado demasiado la vida de tus limpiaparabrisas y ha llegado el momento de cambiarlos. Es posible que llegados a este punto, su capacidad de evacuar agua se haya reducido y por lo tanto tu seguridad esté quedando comprometida . De hecho, durante la Inspección Técnica de Vehículos, su mal estado puede ser considerado como un defecto grave .

Y una tercera posible causa, menos probable, es que el problema esté en que la luna haya acumulado un depósito de cera o algo similar. Por si acaso, es mejor una buena limpieza del cristal para que no quepa duda. Aunque pueda parecer que un 'chaparrón' ocasional sirve para limpiar el parabrisas, lo cierto es que en muchas ocasiones una descarga de lluvia solo ensucia aún más el cristal delantero del coche, sobre todo si las nubes están también cargadas de polvo.

Limpieza correcta

Para una limpieza correcta podemos humedecer una toalla con agua y algún jabón o producto de limpieza doméstico, y dejarla actuando durante la noche: limpiar el parabrisas al día siguiente será mucho más fácil con los restos ya ablandados. Emplear cepillos de cerdas suaves o, en su defecto, un paño blando con el que se pueda ejercer presión sin dañar el cristal, es básico para una buena limpieza. Para el parabrisas se puede utilizar un poco de bicarbonato de sodio en un paño de microfibra en el caso de manchas muy acusadas. Emplea movimientos giratorios.

En cualquier caso el mantenimiento del limpiaparabrisas es muy importante, así que se recomienda limpiar las escobillas cada mes, recargar el líquido regularmente y cambiarlos una vez al año aproximadamente.

Es muy importante llevar un nivel adecuado del líquido limpiaparabrisas , pues cuando vamos en marcha y un insecto, polvo o barro chocan con el cristal, puede dejar una gran mancha que dificulte nuestra visibilidad. Si en ese momento no llevamos líquido en el depósito, los limpiaparabrisas solo expandirán la mancha y veremos todavía menos, creándose una situación de peligro.