El presidente de Ucrania Volódimir Zelenski. / Efe

Zelenski reprende a Occidente por no haber actuado antes para evitar la guerra

«Si hubiera existido una unidad total cuando Rusia invadió Crimea, ¿habría lanzado la invasión de febrero?», ha reprochado en el Foro de Davos

SALVADOR ARROYO

Volódimir Zelenski ha saltado del agradecimiento al reproche en su esperada intervención telemática en el Foro de Davos este lunes. Y aunque el desarrollo argumental no es nuevo –de forma directa o sucinta, lo viene haciendo en esa gira de discursos internacionales desde prácticamente el estallido del conflicto– este lunes llamó la atención el tono: destiló ansiedad y resignación. Y el triunfalismo del pasado apenas si se diluyó en una frase con sentido doliente: «Ucrania está perdiendo mucho, todos los días, pero eso nos hace más fuertes», dijo.

Este martes se cumplen los 90 días de una guerra que ha consolidado a Rusia como paria internacional; en la que la unidad de Occidente se traduce en apoyo bélico a Ucrania, miles de millones en ayudas. Y una política de aislamiento hacia el invasor que está incidiendo en la recuperación económica. Y que ha empujado a Europa a buscar contrarreloj soluciones a una crisis energética al tiempo que se divide sobre cómo puede ir más allá bloqueando el petroleo y el gas rusos. Pero Zelenski considera que aún se puede hacer más. Que no es suficiente. La situación es ya angustiosa. «A Ucrania le queda poco tiempo», sentenciaba.

LAS FRASES:

  • Más apoyo militar. «Si en febrero hubiéramos recibido el 100% de nuestras necesidades, se hubieran salvado decenas de miles de vidas»

  • Punto de inflexión. «Este es el momento en el que se decide si la fuerza bruta dominará el mundo. Si es así no tendrá sentido reuniones como ésta»

  • Situación desesperada. «A Ucrania le queda poco tiempo. Deberían despertarse cada mañan y preguntarse '¿qué he hecho hoy por Ucrania?'»

El presidente habla ya de bajas en su ejército; de alrededor de cien muertos diarios en la ofensiva que Rusia está recrudeciendo en el Donbás, aseguraba la víspera. En Davos también se dirigió a sus interlocutores confirmando el hallazgo de 87 cadáveres en Desna, región de Chernigov, víctimas de un ataque con misiles rusos el 17 de mayo. Muertes sin sentido. Y un futuro incierto para el país que se enfrentará a una larga y costosa reconstrucción. Zelenski pidió toda la ayuda posible.

Y pasó a los reproches. Recriminó a la comunidad internacional no sólo que las medidas activadas contra Rusia sean insuficientes. La colocó ante el espejo de la historia. En trazo grueso acusó a Occidente de ser vacilante y permisivo con Moscú en las semanas previas a la embestida. Y en un 'flashback' de mayor proyección le culpó de mirar hacia otro lado cuando Rusia se anexionó la península de Crimea en 2014. De aquellos polvos, estos lodos.

«Ucrania no habría tenido que soportar esta guerra, con tantas bajas, si se hubieran impuesto duras sanciones el otoño pasado». «Si hubiera existido una unidad total en 2014, ¿habrían lanzado la invasión de febrero?» Una pregunta retórica para la que tenía clara el 'no'. Y no fue la única. En su media hora larga de una intervención que arrancaba pasadas las once de la mañana, el mandatario ucraniano, con camiseta de campaña, incidía en una idea: se ha llegado ya a un punto de inflexión.

«¿Dominará la fuerza bruta el mundo? Este es el momento en el que se decide. Si es así, no tiene sentido celebrar reuniones como Davos». Y otra cuestión con carga de profundidad. «Deberían despertarse cada mañana con el sentimiento '¿Qué he hecho hoy por Ucrania'». No cabían eufemismos.

Zelenski fue el encargado de abrir el Foro Mundial que no se ha celebrado los dos últimos años por la pandemia y por el que pasarán más de 190 líderes mundiales además de grandes fortunas empresariales y expertos internacionales. Ucrania capitalizó la primera jornada de esta cita de Davos con una agenda cargada hasta el jueves en la que también tienen cabida el cambio climático, la escasez de alimentos en África, la crisis energética o el débil crecimiento económico.

«Redoblar esfuerzos» y «máximo apoyo» en la reconstrucción

El primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, fue uno de los primeros líderes que reaccionó a las palabras de Zelenski. Se comprometió a «redoblar esfuerzos para dar alimentos y ayuda humanitaria» a los ucranianos además de garantizar que el país «pueda exportar al resto del mundo». La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, agradeció las palabras del líder ucraniano a través de Twiter al tiempo que comprometió el máximo respaldo europeo en la reconstrucción. «Nuestra plataforma de reconstrucción muestra el compromiso de la UE con el futuro de Ucrania como un país libre, democrático y próspero. Kiev confía en que el próximo mes se le reconozca el estátus de país candidato a la adhesión, algo que genera divisiones en el seno de la UE.