Ya están en Zaporiyia los últimos civiles que se escondían en Azovstal

ATLAS ESPAÑA

Ya ha caído la noche cuando llegan a Zaporiyia los últimos civiles, unos 40, de los que se habían refugiado en la acería de Azovstal.Voluntarios de World Central Kitchen han cocinado para ellos y les reparten algo caliente que llevarse a la boca.Con la luz del día y con lágrimas en los ojos esta maestra de 58 años entrega sus documentos al policía. Ha logrado dejar atrás el infierno de Mariúpol. Tres semanas de viaje para llegar a Zaporiyia "yo trabajaba en una escuela. Ahora ya no hay ni escuela ni nada", se lamenta.Una joven madre abraza a sus pequeños.Con lo poco que han podido salvar, tratarán de empezar una nueva vida.Decenas de coches particulares van llegando a la ciudad con los evacuados.Atrás dejan los bomabrdeos de las fuerzas rusas y los separatistas prorrusos que han reanudado sus ataques el día después de que el Kremlin diera por acabada una operación para evacuar a los civiles del complejo.Quienes se resisten a dejar la sitiada ciudad, se agolpan frente a este centro comercial ahora reconvertido en centro de ayuda humanitaria.Aún quedan combatientes ucranianos en el interior de la enorme acería, bastión de la resistencia.INTERNACIONAL / GUERRA EN UCRANIA / EVACUACIÓN CIVILES Ya están en Zaporiyia los últimos civiles que se escondían en AzovstalRusia reanuda e intensifica sus bombardeos en la acería tras dar por finalizada la operación especial para evacuar a los civiles del complejo siderometalúrgicoZaporiyia, Mariúpol (Ucrania)Ya ha caído la noche cuando llegan a Zaporiyia los últimos civiles, unos 40, de los que se habían refugiado en la acería de Azovstal.Voluntarios de World Central Kitchen han cocinado para ellos y les reparten algo caliente que llevarse a la boca.Con la luz del día y con lágrimas en los ojos esta maestra de 58 años entrega sus documentos al policía. Ha logrado dejar atrás el infierno de Mariúpol. Tres semanas de viaje para llegar a Zaporiyia "yo trabajaba en una escuela. Ahora ya no hay ni escuela ni nada", se lamenta.Una joven madre abraza a sus pequeños.Con lo poco que han podido salvar, tratarán de empezar una nueva vida.Decenas de coches particulares van llegando a la ciudad con los evacuados.Atrás dejan los bomabrdeos de las fuerzas rusas y los separatistas prorrusos que han reanudado sus ataques el día después de que el Kremlin diera por acabada una operación para evacuar a los civiles del complejo.Quienes se resisten a dejar la sitiada ciudad, se agolpan frente a este centro comercial ahora reconvertido en centro de ayuda humanitaria.Aún quedan combatientes ucranianos en el interior de la enorme acería, bastión de la resistencia.