El presidente francés Emmanuel Macron / EFE

Luz verde para la extensión del certificado sanitario en Francia

El Consejo Constitucional debe ahora examinar el texto antes de la entrada en vigor de las nuevas medidas anti-covid

BEATRIZ JUEZ París

El Parlamento francés aprobó ayer de formar definitiva el proyecto de ley sobre la gestión de la crisis sanitaria que obligará a médicos y enfermeras a vacunarse contra el Covid-19 y a los franceses a presentar un certificado sanitario a partir de agosto para poder entrar en cafés, bares y restaurantes y utilizar transportes de largo recorrido.

El certificado sanitario, sin embargo, no será exigido a la entrada de los centros comerciales, como pretendía el gobierno, pero sí en los restaurantes que alberguen.

El proyecto de ley, que también prevé un aislamiento obligatorio para los infectados por el coronavirus con mayores controles por parte de las autoridades sanitarias, fue aprobado después de más de 60 horas de debate en la Asamblea Nacional y el Senado.

El Consejo Constitucional debe ahora examinar el texto antes de la entrada en vigor de las nuevas medidas anti-Covid. Aunque el Gobierno francés quería imponer desde el 1 de agosto el certificado sanitario en la hostelería y en el transporte, deberá esperar aún unos días más para poder implementarlo o no. El 5 de agosto se espera que el Consejo Constitucional anuncie su decisión.

Para poder obtener un certificado sanitario, en papel o en versión digital, hay que tener la pauta completa de la vacuna, una prueba PCR o de antígenos negativa de menos de 48 horas o presentar un certificado médico de que se ha superado el Covid-19 en los últimos seis meses.

El discurso del presidente francés Emmanuel Macron anunciando la extensión del certificado sanitario ha provocado una avalancha de peticiones de citas para vacunarse. Desde el 12 de julio, fecha del discurso de Macron, 5,4 millones de franceses ha concertado una cita para vacunarse en Doctolib, la web líder de citas médicas.

Cuarenta millones de franceses han recibido al menos una dosis de la vacuna, lo que equivale al 60% de la población, anunció ayer Macron en Twitter. En quince días, se han vacunado cuatro millones de franceses. El 50,5% de los franceses tiene ya la pauta completa de la vacuna. El Gobierno se ha marcado como objetivo que de aquí a finales de agosto 50 millones de franceses tengan puesta al menos una dosis de la vacuna.

Pero no todos los franceses están contentos con las medidas anunciadas por Macron. Unos 161.000 franceses se manifestaron el pasado sábado y 114.000 protestaron el 17 de julio contra la vacuna obligatoria para médicos, enfermeras y otras profesiones y contra la extensión del certificado sanitario.