Protestas en Austria / EP

La ultraderecha protagoniza las protestas en Austria contra el confinamiento por el coronavirus

Más de diez detenidos en enfrentamientos con la policía

JUAN CARLOS BARRENA Berlín

La ultraderecha austríaca protagonizó hoy las protestas contra la vacunación obligatoria y el confinamiento de toda la población dictados por el gobierno del canciller federal, Alexander Schallenberg, para atajar la epidemia de coronavirus. Manifestaciones que desembocaron en enfrentamientos con la policía en el centro de Viena, donde los agentes detuvieron más de diez personas. La policía cifró en de 12.000 a 35.000 el número de participantes mientras los organizadores hablaron de hasta 100.000 asistentes, un número muy exagerado, según constataron medios locales. En todo caso, miles de personas acudieron a las distintas convocatorias, entre otros, del ultranacionalista y euroescéptico Partido Liberal Austríaco (FPOE) y el llamado Movimiento Identitario, de ideología neonazi. Entre los asistentes figuraban notorios nostálgicos del III Reich como el empresario de Carintia Martin Rutter, que en su discurso a los participantes habló de «nuestro bello pueblo alemán».

«Controlad las fronteras – No a vuestro pueblo» rezaba una de las grandes pancartas tras las que marchaba por la gran avenida del Ring una de las columnas de manifestantes al grito de «resistencia» y «somos el pueblo». La céntrica e histórica Heldenplatz ante el Hofburg, el antiguo palacio imperial fue uno de los lugares de concentración de los participantes en las protestas. Grupos de manifestantes llevaban prendidas del pecho estrellas amarillas de David como las que los nazis obligaban a llevar a los judíos, pero con la inscripción «No vacunado». Negacionistas de la pandemia, seguidores de movimientos esotéricos, miembros de sectas religiosas y defensores de teorías conspirativas se mezclaban con «hooligans» conocidos y violentos neonazis. Se vieron así carteles variados con textos «Él nos sana y da esperanza», en referencia a Jesucristo, «Mi cuerpo – Mi decisión», «No a la coronadictadura» o «Schallenberg = Mengele», que equipara al canciller federal con el médico nazi que realizaba crueles experimentos con prisioneros en el campo de concentración de Auschwitz.

Las protestas se produjeron un días después de que el ejecutivo de Schallenberg y los gobiernos de los nueve estados federados austríacos acordaran dictar a partir de este lunes el confinamiento de toda la población del país por un periodo de hasta 20 días y la orden de vacunación de todos los ciudadanos a partir del 1 de febrero. A los no vacunados se les había ordenado ya el pasado lunes no abandonar sus hogares menos para asuntos de urgencia, pero las autoridades vieron según avanzaba la semana que la situación se hacía tan crítica que se hacía necesario tomar medidas drásticas. La república alpina tiene una incidencia de más de 1.000 infecciones por cada 100.000 habitantes en una semana, que se ha disparado hasta las 1.500 en algunas regiones como Salzburgo y Alta Austria. Este sábado se registraron 15.297 nuevas infecciones para un país de tan solo 8 millones de habitantes.

Las detenciones se produjeron en la avenida del Ring después de que un grupo de manifestantes lanzara bombas de humo verde, así como botellas y adoquines contra los agentes. Un portavoz policial señaló que fueron practicadas varias detenciones por delitos administrativos y resistencia a la autoridad. Además se llevaron a cabo denuncias por la violación de las medidas para combatir la epidemia, como no llevar puesta la obligatoria mascarilla para evitar contagios. La policía había desplegado unos 13.000 agentes, muchos de ellos llegados de refuerzo desde otros estados federados. Grupos extremistas de derechas habían llamado en las redes sociales a protagonizar disturbios durante las protestas. El líder del FPOE, Herbert Kickl, en cuarentena domiciliaria tras dar positivo al virus, no pudo acudir a la cita, pero sus seguidores proyectaron un videomensaje muy aplaudido por los asistentes en el que alentaba a los escépticos del coronavirus y a luchar contra la «dictadura» del gobierno.

«Resulta completamente inaceptable que en el curso de una manifestación, organizada y convocada por un partido con representación parlamentaria, sean atacados policías y se cometan delitos que atentan contra las medidas» adoptadas para frenar el coronavirus, señaló el ministro federal del Interior, Karl Nehammer, en un comunicado y en referencia al FPOE. Además subrayó que el uso de estrellas de David como las que los nazis obligaban a llevar a los judíos «no solo es de muy mal gusto, sino que minimiza los crímenes del nacionalsocialismo y ofende a los millones de víctimas y familiares de la dictadura nazi».

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