Éric Zemmour, durante un acto en Londres. / Reuters

El ultra Éric Zemmour anuncia su candidatura a la Presidencia de Francia

El aspirante al Elíseo sostiene que la población blanca está siendo reemplazada por inmigrantes

BEATRIZ JUEZ París

El periodista y ensayista ultra Éric Zemmour anunció hoy oficialmente su candidatura a las elecciones presidenciales francesas de abril de 2022, después de meses de mantener el suspense sobre si iba o no a presentar a los comicios.

«Mis queridos compatriotas, como vosotros, he decidido tomar las riendas de nuestro destino. No es el momento de reformar Francia, sino de salvarla. He decidido presentarme a las elecciones presidenciales», anunció el candidato de extrema derecha en un video de 10 minutos difundido en Twitter en el que pidió su voto a los franceses.

Al anunciar a su candidatura, Zemmour habló con nostalgia de una Francia que a sus ojos ya no existe y en la que muchos franceses se sienten «extranjeros» en su propio país.

Zemmour explica en el video que ha decidido presentarse a los comicios ante la incapacidad de los políticos franceses de «salvar al país del destino trágico que le espera». Según él, tanto los políticos de izquierda como los de la derecha han «mentido» a los franceses y han conducido a Francia hacia «ese camino funesto del declive y la decadencia». «Macron, que se presentó como un hombre nuevo, era en realidad la síntesis de sus dos predecesores en peor», a ojos del polemista.

Supremacista

El candidato de extrema derecha aludió en su discurso a la teoría supremacista y racista del «gran reemplazo», teoría conspiracionista que sostiene que la población blanca está siendo reemplazada por inmigrantes. » No nos dejaremos reemplazar», aseguró. Aunque la inmigración «no es la fuente de todos nuestros problemas, los agrava», según el polemista.

El video del anuncio de su candidatura sorprendió por su forma. Zemmour no se dirige en el video directamente a los franceses mirando a la cámara, como suelen hacerlo otros candidatos. Aparece leyendo su discurso, sentado un poco de lado tras una mesa de despacho en una biblioteca con un enorme micrófono de radio en primer plano. De fondo, suena el segundo movimiento de la sinfonía n.º 7 de Ludwig van Beethoven.

La puesta en escena elegida por Zemmour recordaba a la del célebre discurso que el general Charles de Gaulle pronunció en la BBC el 18 de junio de 1940, en el que hizo desde Londres un llamamiento a la resistencia del pueblo francés ante la Alemania nazi.

Antes de dar el salto a la política, Zemmour trabajaba como periodista en el diario Le Figaro y la cadena de televisión CNews, la Fox News francesa. También ha escrito libros de ensayos como «El suicidio francés» y «Destino francés», que han tenido un gran éxito de ventas. Zemmour ha utilizado la promoción de su último libro, titulado «Francia no ha dicho su última palabra», como plataforma para lanzar su candidatura a las elecciones presidenciales.

Dos condenas

Zemmour, que ya ha sido condenado dos veces por incitación al odio racial, ha interrumpido en la precampaña electoral como un torbellino político. Ha hecho correr ríos de tinta antes incluso de anunciar oficialmente su candidatura. Ha levantado polémica con sus salidas de tono y sus declaraciones xenófobas contra los musulmanes. A su lado la ultraderechista Marine Le Pen parece moderada.

Este fin de semana provocó una nueva polémica por haber hecho una peineta en Marsella (sur de Francia) a una manifestante que se la había hecho antes a él. «Un gesto poco elegante», reconoció al día siguiente Zemmour, tras ser criticado por sus adversarios políticos, que calificaron el gesto de «poco presidencial».

El candidato ultra es actualmente tercero en los sondeos de intención de voto para la primera vuelta de las elecciones presidenciales, por detrás del Macron y Le Pen. Su primer mitin de campaña será este domingo en la sala de conciertos Le Zénith de París. Ya hay previstas ese día manifestaciones en su contra.