Pedro Sánchez, presidente de España, y Angela Merkel, canciller alemana / EFE | VÍDEO: ATLAS

Merkel evidencia a Sánchez las «notables» diferencias en la UE sobre el plan de recuperación

La canciller alemana y el presidente español muestran sintonía para preparar la cumbre, convencidos de que es clave para cimentar la Unión Europea

MARÍA MOLINOS Berlín

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, mostraron este martes una buena sintonía en su encuentro preparatorio para la cumbre europea del viernes, clave para la respuesta económica de la UE a la crisis del coronavirus. Ambos apostaron por una respuesta rápida, por la solidaridad intraeuropea, la reconstrucción con mirada ecológica y el énfasis en la digitalización. Pero los dos reconocieron que las posiciones entre los socios siguen siendo distantes y que el consenso a 27, por más que sea necesario, no está asegurado.

Las diferencias entre los socios siguen siendo «notables» a apenas dos días de una cumbre definitoria para la UE, afirmó la canciller en unas declaraciones previas a su reunión con Sánchez en las que advirtió que el acuerdo entre los líderes de los 27 «no es seguro». Merkel se refería de esta forma a la oposición entre las tesis encabezadas por España e Italia, que quieren una respuesta comunitaria fuerte y con pocas condiciones, y el argumentario que defienden los llamados 'frugales'. Holanda, Austria, Suecia y Dinamarca optan por una intervención menor, condicionada y con más créditos que ayudas a fondo perdido. Tampoco ven con buenos ojos que la Comisión Europea emita deuda, algo para lo que aún no tiene competencias, pero que preveía el plan franco-alemán que asumió Bruselas.

LAS REACCIONES:

  • Pedro Sánchez - Presidente de España. Acuerdo. «La unidad nuncase construyó con vetos, sino con vías de diálogo»

  • Respaldo. «Es una suerte que la canciller tenga la presidencia rotatoria en un momento tan difícil para la Unión»

  • Angela Merkel - Canciller de Alemania. Urgencia. «Sería deseable llegar a un acuerdo lo antes posible porque el tiempo apremia»

  • A favor. «Todavía existen algunas discrepancias, pero Alemania tiene la voluntad de llegar a una solución de compromiso»

El acuerdo es preciso para cimentar la recuperación del bloque tras la crisis generada por el Covid-19. «No habrá reconstrucción sin acuerdo», dijo Sánchez. Sin consenso no se pueden aprobar ni el fondo ni el Presupuesto europeo 2021-2027, los dos grandes asuntos de esta cita. Cientos de miles de millones de euros están en juego.

Por eso, agregó Merkel, Alemania está dispuesta a ceder para alcanzar compromisos. El presidente español, por su parte, señaló que «décadas de UE» evidencian que «la unidad nunca se construyó con vetos, sino con vías de diálogo», en referencia a las amenazas de los 'frugales' de plantarse si se trata de imponer una propuesta contraria a sus posiciones.

Quedan detalles

Pese a que Merkel indicó que aún debían abordar ciertos «detalles», la alemana y el español mostraron bastante sintonía en sus posturas, aunque evitaron la letra pequeña. Se mostraron convencidos de que es necesaria una respuesta urgente. «Somos conscientes de la necesidad de actuar rápido», afirmó la canciller. Sánchez replicó que la UE puede encontrarse ante una «gran oportunidad» si sabe «responder coordinadamente y rápido» a esta crisis.

También coincidieron en gran medida en las prioridades para el fondo de reconstrucción y el Presupuesto europeo. «La digitalización y el cambio climático son los retos de los próximos años y serán decisivos para ver si tenemos éxito económico», señaló la canciller. Para el presidente español, la transformación económica «verde» y «digital» puede promover «economías más resilientes frente al cambio climático y más preparadas para la digitalización».

LAS POSICIONES:

  • Italia - «No tenemos tiempo». El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, que mañana tendrá con el francés Macron su última reunión preparatoria de la cumbre, es el principal defensor de un plan de recuperación «fuerte» y no de «perfil bajo». Urge a ponerlo en marcha ya «porque no tenemos tiempo» y exige a la UE que muestre «coraje».

  • Portugal - Esforzarse para el compromiso. El primer ministro portugués, Antonio Costa, se ha reunido, en persona o vía telemática, con Pedro Sánchez, Giuseppe Conte y Mark Rutte y este martes lo hizo con el húngaro Viktor Orban. A todos les ha pedido «un esfuerzo muy grande de compromiso» para lograr un «programa de respuesta a la crisis y superar el bloqueo» en torno al nuevo Presupuesto de la UE.

  • Austria - Escépticismo y alejamiento. La ministra austríaca de Asuntos Europeos, Karoline Edstadler, se mostró este martes escéptica sobre la perspectiva de alcanzar un acuerdo en la cumbre de Bruselas. «Las posiciones siguen estando extremadamente alejadas. Tenemos que debatir en detalle el equilibrio entre créditos y transferencias directas no reembolsables», matizó.

  • Suecia - Préstamos y no subvenciones. El primer ministro sueco, Stefan Lofven, con el que este miércoles se reunirá el presidente español, cree que todos los países de la UE «deben construir un camino conjunto» contra la crisis, pero no en base a subvenciones. Como Holanda, Dinamarca y Austria, defiende los «prestamos con condiciones ventajosas».

Todas las esperanzas en torno a la cumbre están puestas en Merkel. Que los 27 logren un consenso, que se encuentren las posturas de italianos y holandeses, de austriacos y españoles, depende quizá más que nunca de la canciller. Hay varios motivos para que Merkel, en el ocaso de su carrera, levante tantas expectativas. Es la líder más experimentada de todos los jefes de Estado y Gobierno que participarán en el encuentro y es conocida por sus habilidades negociadoras en Bruselas. Representa a la mayor economía de la UE y a su país más poblado. Además, Alemania ha asumido este semestre la presidencia rotativa de la UE y su Gobierno tiene un extra de responsabilidad en el éxito de las cumbres.

Pero, sobre todo, cuenta la transformación que ha experimentado la canciller a raíz de la crisis del coronavirus. Merkel ya no es la gran promotora de la austeridad que forzó una estricta condicionalidad en los rescates de la crisis de la deuda. Su posición ha cambiado. Se ha distanciado de las tesis 'frugales'. La dureza de la pandemia le ha hecho virar el rumbo a nivel nacional, donde ha aprobado un programa de apoyo de hasta 750.000 millones de euros.