Parlamento Europeo, durante un plenario en una imagen de archivo.

El presupuesto comunitario y el plan de recuperación superan el atasco institucional

La Eurocámara y los países alcanzan un acuerdo que permitirá el flujo de dinero para combatir la pandemia después de tres meses de intensas negociaciones

SALVADOR ARROYO Bruselas

«La UE demostró su capacidad para actuar asegurando el apoyo vital y urgente necesario para las empresas, los ciudadanos y las regiones en esta crisis sin precedentes». Con estas palabras celebraba el comisario de Presupuestos, Johannes Hahn, el acuerdo preliminar alcanzado este martes por el Consejo (la institución que agrupa a los países) y los negociadores del Parlamento Europeo que permitirá desbloquear el presupuesto plurianual 2021-2027 y con él, el paquete de recuperación postpandemia de 750.000 millones de euros, de los que al menos 140.000 millones (entre préstamos y subvenciones directas) le corresponderán a España.

El anuncio lo realizaba en torno a las 15.30 horas un portavoz del Gobierno alemán a través de su cuenta de Twitter. Acompañado de la imagen de una fumata blanca, hablaba de »un acuerdo para Europa. Los negociadores del Consejo y el Parlamento Europeo logran un acuerdo político sobre el presupuesto europeo y el paquete de recuperación». El país que ostentará la presidencia de la UE hasta el próximo 31 de diciembre se congratulaba así del éxito de una negociación que ha necesitado varias rondas de contactos (algunas especialmente tensas) desde finales de agosto.

El compromiso acordado complementa el paquete financiero global de más de 1,8 billones de euros (1.824,3 millones de euros para ser exactos) que los líderes de la UE acordaron el pasado julio tras cinco intensos días de negociaciones. Un paquete que combina el presupuesto a siete años (el Marco Financiero Plurianual o MFF por sus siglas en inglés) de 1,074,3 billones con el citado instrumento de recuperación conocido como 'Next Generation EU'.

Ese paquete cambia parcialmente con las demandas de la Eurocámara que han derivado en el imprescindible compromiso interinstitucional. Así se reforzarán algunas de las partidas que el pasado verano fueron sacrificadas por los jefes de Estado y de Gobierno en aquella cumbre que se prolongó del 17 al 21 de julio. Programas como Horizonte Europa, EU4Health y Erasmus+, percibirían 15 000 millones de euros a través de medios adicionales (12. 500 millones de euros y reasignaciones de otras partidas por valor de 2.500 millones de euros más) en el transcurso del próximo período financiero «respetando los límites máximos de gasto» establecidos en las conclusiones del Consejo Europeo.

Los imprevistos

Asimismo, se da una «mayor flexibilidad» para que la UE pueda responder a imprevistos (con unos mil millones de euros más de reserva), se contempla una mayor participación de la autoridad presupuestaria en la supervisión de los ingresos del Next Generation UE. Y se asume «mayor ambición» en el gasto relacionado con la biodiversidad, el clima y la igualdad de género. Además de establecerse una hoja de ruta para la obtención de recursos propios que son claves para la financiación del plan de recuperación.Así, se especifica que además de al plástico, efectiva a partir de 2021, se plantea la activación de otra orientada al comercio de emisiones a partir de 2023, una tasa digital, a partir de 2024, y una otras de cara a 2026.

El acuerdo se presentará ahora a los Estados miembros para su aprobación junto con los demás elementos del próximo Marco Financiero Plurianual y paquete de recuperación, incluido la condicionalidad de las transferencias al respeto al Estado de Derecho, el gran escollo político (se llevaba más de dos años negociando una cláusula de estas características) que los negociadores del Consejo y el Parlamento lograron salvar la pasada semana. La incógnita ahora es si países aludidos por esa cláusula como Hungría y Polonia pondrían trabas a los otros aspectos del acuerdo como protesta.

Es el único movimiento que podría complicar el camino que se ha despejado con el acuerdo logrado este martes. Porque permitiría activar el procedimiento de tramitación (en instituciones europeas y parlamentos nacionales) para que la Comisión Europea solicite préstamos en los mercados de capitales para financiar el plan de recuperación. Un endeudamiento en nombre de la UE con el compromiso de completar los reembolsos del capital prestado antes del 31 de diciembre de 2058. El paso para que el dinero comience a fluir hacia las capitales, algo que sucedería ya avanzado el próximo año.