La socialdemócrata Magdalena Andersson. / Reuters

La primera mujer en dirigir Suecia dura solo ocho horas en el cargo

La socialdemócrata Andersson dimite al no lograr aprobar los Presupuestos y perder el apoyo del Partido Verde, su socio de Gobierno

ANJE RIBERA

Apenas ocho horas duró el mandato de Magdalena Andersson al frente del Gobierno de Suecia. Este miércoles por la mañana se convirtió en la primera mujer elegida para dirigir un país considerado durante décadas como uno de los más progresistas de Europa en cuanto a las relaciones de género pero que paradójicamente llega tarde a la hora de colocar a una política al frente de su Ejecutivo. De hecho, este año se celebra el centenario de la decisión de introducir el sufragio universal e igualitario. Por la tarde se vio obligada a presentar su renuncia al sucumbir en su intento de aprobar los Presupuestos.

Habían sido necesarias dos semanas de arduas negociaciones para que la socialdemócrata fuera refrendada por el Parlamento pese a que sólo sumó los 117 votos a favor de sus compañeros socialdemócratas, los ecologistas y del Partido de Izquierda, por 174 en contra de la coalición de las derechas y 57 abstenciones de los centristas. No obstante, su candidatura salió adelante por el mínimo imprescindible establecido en el sistema: no tener la mayoría de la Cámara en contra, fijada en 175 escaños. Lo celebró entre aplausos y visiblemente emocionada. Mañana tenía previsto reunirse con el rey Gustavo.

Se sabía que no lo tendría fácil la nueva 'premier' escandinava, que a sus 54 años ascendía desde el Ministerio de Finanzas después de hacerse también con el liderato del Partido Socialdemócrata en sustitución de Stefan Löfven, que renunció hace unas semanas tras siete años en el cargo. El actual clima político convulso de Suecia suponía una prueba de fuego para su reputación de todoterreno. Su reto era mantener unida a la izquierda frente a una confluencia inédita de la derecha con la extrema derecha, algo imprescindible para que sobreviviera un Gabinete en minoría integrado por la izquierda y los ecologistas.

Antigua nadadora

Esta economista diplomada en la principal escuela de comercio del país nórdico tropezó con el primer obstáculo: la aprobación de los próximos Presupuestos. El Partido Verde abandonó la coalición gubernamental y ello unido al 'no' de los centristas desembocó en que las cuentas públicas se deberán construir basadas en el proyecto de la oposición conformada por conservadores, democristianos y el ultraderechista Demócratas de Suecia, que se impuso por 154 votos a 143.

Andersson estaría obligada a aplicar el mandato de la cámara, pero renuncia a ello. «Según la práctica constitucional, un Gobierno de coalición debe dimitir cuando un partido se va», indicó la antigua nadadora de competición en rueda de prensa, donde también aseguró que «tampoco» quiere encabezar un equipo «donde se cuestiona» su «legitimidad». No obstante, matizó que en las legislativas del próximo septiembre aspira a regresar al cargo con un Ejecutivo socialdemócrata «puro».

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