Imagen del autóbus calcinado. / FOTO: afp | VÍDEO: AT

Mueren 46 turistas de Macedonia del Norte al arder su autobús en Bulgaria

Solo lograron sobrevivir los siete miembros de una misma familia que viajaban en la parte trasera y lograr huir tras romper las ventanas

ANJE RIBERA

Al accidente de tráfico más mortal de la última década en Europa no le faltaron ninguno de los tradicionales ingredientes de este tipo de tragedias: viaje largo, noche lluviosa, conductor cansado y carretera en estado cuanto menos sospechoso. El resultado 46 muertos –entre ellos 12 niños–, todos calcinados. El siniestro tuvo lugar en el oeste de Bulgaria y como protagonistas a un grupo de turistas de Macedonia del Norte que volvían a sus hogares de Skopie después de pasar el fin de semana en Estambul.

Un error del chófer –que pudo sufrir un problema de salud o quedarse dormido– o un fallo técnico del vehículo provocaron que sobre las dos de la madrugada del martes el autocar chocara cuando transitaba por la autopista Struma, a cuarenta kilómetros al sur de Sofía, contra el guardarraíl de la mediana y se incendiara de inmediato, como confirmó el director del Servicio Nacional de Investigación, Borislav Sarafov.

El conductor falleció en el acto a consecuencia del impacto y no pudo accionar la apertura de las puertas, por lo que los viajeros quedaron atrapados. Solo sobrevivieron siete que ocupaban los asientos traseros y lograron salir tras romper los cristales. Pertenecen a la misma familia.

Uno de los afortunados contó que la mayoría de los viajeros dormía hasta que fueron despertados por una explosión. Al tratarse de un vehículo diésel, combustible que no deflagra, se pensó en un principio que el autobús podría llevar alguna otra carga de carburante adicional comprado a bajo precio en Turquía. Los investigadores son más partidarios de la hipótesis de que la detonación fue provocada por una avería o como resultado de la fricción con la bionda metálica.

«Reducidos a cenizas»

El ministro del Interior búlgaro, Boyko Rashkov, explicó que los cuerpos se encontraron «apiñados en el interior y reducidos a cenizas». «Están irreconocibles y serán identificados por muestras de ADN tomadas por médicos forenses. La imagen es aterradora, aterradora. Nunca había visto algo así antes», agregó. Los equipos de rescate tampoco olvidarán el cuerpo carbonizado de una madre con sus dos hijos, al parece mellizos, en brazos.

El vehículo formaba parte de una caravana de cuatro autobuses. Ello complica la identificación de los fallecidos –la mayoría pertenecían a la minoría albanesa de Macedonia del Norte– porque al parecer cuando realizaron paradas de descanso hubo viajeros que cambiaron de autobus.

El propietario de la empresa que fletó el viajes aseguró que el autocar siniestrado tenía tres años y había pasado todos los exámenes técnicos a los que obliga la ley. Añadió que durante veinte años la compañía no había tenido un solo problema.