El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, presentó este viernes la propuesta para el próximo Presupuesto europeo 2021-27. / REUTERS

Michel quiere reforzar los controles del plan de recuperación para ganarse a los 'frugales'

Las peticiones de subsidio tendrían que ser autorizadas por el resto de gobiernos si cumplen con las recomendaciones económicas de los «últimos años»

SALVADOR ARROYO Corresponsal. Bruselas

El fondo europeo de recuperación (los 750.000 millones de euros) se preserva, aunque habrá un tamiz político más riguroso, además de administrativo, para que el dinero fluya. Y el Presupuesto plurianual (2021-2027) del que irá colgado, se reajustará ligeramente a la baja, incorporará una batería de nuevos impuestos para lograr ingresos extraordinarios, como una tasa a los colosos digitales para finales del próximo año. Y mantendrá los descuentos para Dinamarca, Alemania, Países Bajos, Austria y Suecia con los que compensar la diferencia entre lo que aportan y lo que reciben de esas cuentas comunes.

Estos son algunos de los elementos de la propuesta que el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, llevará a la mesa de negociación en la cumbre que arranca el próximo viernes. La 'Negobox', como se la conoce en la jerga europea, es en esta ocasión mucho más compleja que la que la que ya fracasó en febrero. Entonces, antes de la pandemia, los jefes de Estado y de Gobierno solo tenían que discutir (y esta siempre ha sido la negociación más compleja) el Presupuesto.

En esta ocasión la carga añadida, el plan de recuperación, es el elemento más conflictivo por esa oposición de los países 'frugales' (Holanda, Austria, Dinamarca y Suecia) y las reticencias del Este ante una potencial merma de sus ingresos vía UE. «Es una propuesta equilibrada», defendía este viernes el político belga durante una comparecencia. Habló de una especie de «puente» para acercar las distintas sensibilidades. Algo que, asume, no evitará «los debates difíciles» en una cumbre que no debería darse por definitiva y para la que pide «valentía política».

EN SU CONTEXTO:

  • 1,074 billones es el Presupuesto comunitario que propone Michel y que supone un ligero recorte sobre el que había planteado Ursula von der Leyen.

  • Nuevos impuestos - Una 'tasa digital' a finales de 2021. El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, abogó durante la presentación del Presupuesto por una «tasa digital» para finales de 2021 que permitiría, según los cálculos de Bruselas, obtener 1.300 millones de euros anuales, que se sumarían a los entre 5.000 y 14.000 de una tasa para el carbono en frontera o los 10.000 millones por derechos de emisión.

  • 2026 La Comisión comenzaría a enjugar la deuda por la emisión de bonos que va ligada al plan dentro de seis años y no vencido el Prespuesto como contemplaba hasta la fecha.

  • Rebaja - Descuentos para cinco Estados de la UE. El proyecto financiero da por descontado que se mantendrán los descuentos para cinco Estados de la Unión Europea. Lo contrario sería un callejón sin salida, consideran los dirigentes comunitarios. A Dinamarca, la cuantía sería de 197 millones de euros; a Alemania, 3.671 millones; a Países Bajos, 1.576; a Austria, 237; y a Suecia, 798 millones de euros.

Por partes. El fondo 'Next Generation EU', como lo identifica la Comisión Europea. Su dimensión no se toca. Tampoco la proporción planteada entre ayudas a fondo perdido y créditos (medio billón los primeros y 250.000 millones los segundos). «Sobrecargar con más deuda a los países más golpeados por la pandemia sería un problema para ellos y para el mercado único», subrayó el presidente del Consejo Europeo. Gesto hacia España, Italia y Francia y llamada de atención a La Haya y Viena. Ahora bien, como esa 'bolsa' tiene un carácter inédito, también sus condiciones serán excepcionales.

Los planes para acceder al dinero deberán circunscribirse a los primeros tres años del Presupuesto, hasta 2023. Y van a ser evaluados por todos los socios. Esto es, el Consejo deberá validarlos por mayoría cualificada (el 'ok' de al menos 15 países y en todo caso sumando como mínimo el 65% de la población total de la UE). Luego la Comisión liberará el dinero atendiendo a los criterios del Comité Económico y Financiero. Hasta aquí la estructura básica.

Objetivos económicos

Los matices. El dinero se irá entregando de forma progresiva, a medida que se cumplan los requisitos. Y en todo este proceso habrá que asumir «las recomendaciones y objetivos económicos establecidos en los últimos años». Y teniendo en cuenta que las referencias para el reparto vienen de ejercicios anteriores, esas condiciones no serán laxas. Pervivencia de la reforma laboral, sostenibilidad de las pensiones… todo ello estaría encima de la mesa para España. Porque así ha sido en los últimos años en cada uno de los informes de supervisión semestrales. Habrá que asumir reformas.

A ello se suma, además, una mayor vinculación del dinero (al menos el 30%) con los objetivos de neutralidad climática o el respeto a los derechos fundamentales. Algo con una orientación muy concreta: hacia Hungría o Polonia.

Con la mayor condicionalidad se busca la aproximación al núcleo duro del norte. Y hay más concesiones al modificarse los criterios de reparto. La Comisión planteaba hasta la fecha variables previas a la pandemia. Lo que se hace ahora es que el grueso de los subsidios se siga asignando en 2021 y 2022 atendiendo a, por ejemplo, los niveles de desempleo entre 2015 y 2019. Pero para al menos un 30% del dinero del fondo, se tendrían en cuenta datos actualizados como los desplomes del PIB provocados por la pandemia. A efectos prácticos nada cambia para España.

En lo que se refiere al Presupuesto comunitario, Michel propone un recorte mínimo. El que había sugerido Ursula von der Leyen se acercaba a los 1,1 billones de euros, él propone 1,074 billones. E incorpora un calendario más preciso para la obtención de recursos extraordinarios vía impuestos (al plástico, las emisiones o el digital) que permitan compensar el desembolso extra del plan de recuperación.