Angela Merkel. / Efe

Merkel celebra la «amplia base de convicciones comunes» con Biden

La canciller federal advierte del peligro de la mutación del coronavirus

JUAN CARLOS BARRENA Berlín

La toma de posesión del nuevo presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha supuesto también un alivio para la canciller federal, Angela Merkel. Aunque no siempre se tendrá la misma opinión, con la llegada de Biden al poder «habrá una amplia base de convicciones comunes» y «mucho mayor espacio para coincidencias políticas» dijo la jefa del gobierno alemán en una multitudinaria rueda de prensa en Berlín. Prueba de ello, dijo Merkel, son los múltiples decretos suscritos poco después de jurar el cargo como máximo mandatario estadounidense. La canciller federal subrayó que en el futuro será de nuevo posible cooperar y colaborar con Estados Unidos en la Organización Mundial de la Salud y en el Acuerdo del Clima de París.

Sin referirse ni citar en un solo momento al ya expresidente de Estados Unidos Donald Trump, la política conservadora alemana comentó que incluso en política migratoria existen opiniones coincidentes entre su gobierno y la administración de Biden que acaba de asumir sus responsabilidades. Angela Merkel subrayó que Alemania y Europa deben asumir mayores responsabilidades a nivel internacional, tanto en el campo diplomático como en el militar. «La buena noticia es que en Alemania estamos dispuestos y la Unión Europea también», afirmó. Con la llegada de Biden al poder «no podremos contar solo con coincidencias políticas», señaló la jefa del gobierno germano, quien advirtió de que habrá debates y discusiones «para ver cómo hacer las cosas bien en beneficio de nuestros dos países».

En su cuarta comparecencia ante los medios en el centro internacional de prensa de Berlín desde el comienzo de la pandemia de coronavirus, la canciller federal matizó su amenaza de cerrar las fronteras alemanas con países vecinos para frenar la propagación de las mutaciones más peligrosas del Sars-Cov-2. «Los controles fronterizos son la última ratio. Haremos lo posible por evitarlos, pero no podemos excluirlos», señaló Merkel, quien comentó que se encuentra en estrecho contacto con los ejecutivos de los estados que lindan con Alemania. Subrayó, sin embargo, que «si un estado con el doble de incidencia del virus que Alemania mantiene abiertos todos sus comercios, entonces tendremos un problema», tras referirse a las severas restricciones que rigen en este país, donde tiendas que no venden artículos de primera necesidad están cerradas desde antes de Navidad y no abrirán antes del 14 de febrero.

«Nos encontramos en una fase difícil de la pandemia. Tenemos una imagen distorsionada, ya que, aunque las nuevas infecciones y el número de pacientes en cuidados intensivos remiten, la cifra de fallecimientos sigue siendo terriblemente alta», dijo Angela Merkel, quien defendió las severas medidas tomadas en este país, como el cierre desde el pasado 2 de noviembre de todos los bares, restaurantes, hoteles y centros culturales y deportivos. «Si hubiésemos esperado para adoptarlas habría sido demasiado tarde», aseguró la canciller, para la que el número de muertos «no son solo cifras, son personas que han fallecido en soledad y hay gente que llora a esos muertos». Advirtió además de que Europa afronta un serio peligro si las últimas mutaciones del virus se extienden por el continente. «Los actuales conocimientos apuntan a que el virus mutado es muchísimo más contagioso», señaló la líder conservadora, quien explicó que esa mutación se ha registrado ya en Alemania, aunque «todavía no es dominante» y por ese motivo hay que hacer lo posible para evitar su expansión.

En ese sentido y tras subrayar que es permanentemente asesorada por un amplio equipo científico, se refirió al alto riesgo de que Alemania sufra una tercera oleada mucho más fuerte que las dos anteriores. «Pero aún podemos impedirlo, aún tenemos algo de tiempo», destacó Merkel, para la que las restricciones vigentes tienen como fin acelerar la remisión de los contagios. Agregó que lo importante es que Europa actué ahora de manera sincronizada y unida, también a la hora de profundizar en la secuenciación de la mutación para contar con cifras concretas sobre su expansión. «El virus mutado está ahí y no se va a marchar. Debemos ralentizar su propagación hasta alcanzar una mejor estación del año y paralelamente incrementar las vacunaciones», comentó la jefa del gobierno alemán con la vista puesta en la cumbre de la UE sobre el coronavirus de este jueves.