Una mujer pasa bajo un cartel en el que se anima a la vacunación. / Efe

La médica que halló la nueva variante asegura que los infectados tienen síntomas leves

La doctora sudafricana Angelique Coetzee, descubridora de la mutación ómicron del coronavirus, asegura que todos los pacientes «están muy bien y ninguno ha presentado problemas dignos de mención»

DARÍO MENOR Corresponsal en Roma

Pese a la alarma que ha generado en todo el mundo la aparición de la variante ómicron del coronavirus, provocando caídas millonarias en las Bolsas y la cancelación de los vuelos con Sudáfrica, donde fue detectada, la doctora que la descubrió lanza un mensaje de tranquilidad por la escasa virulencia que por el momento está mostrando. «Hasta ahora ningún paciente afectado por la ómicron ha sido hospitalizado. Y no hemos encontrado efectos graves», explicó Angelique Coetzee, presidenta de la Asociación de Médicos de Sudáfrica y miembro del grupo de expertos sanitarios que asesora al Gobierno del país austral.

En una entrevista con el diario italiano 'La Repubblica' publicada este lunes, la médica sudafricana contó que los pacientes a los que ha sido detectada la nueva mutación del coronavirus presentan síntomas leves que desaparecen a los dos o cinco días. Estos consisten en «cansancio, mal de cabeza y picor en la garganta», propios de un resfriado ligero y que no coinciden con los que provoca la anterior variante, la delta. Todos los pacientes «están muy bien y ninguno ha presentado problemas dignos de mención», insistió la experta. Los síntomas fueron igualmente leves tanto para quienes estaban vacunados como para los que no, que han sido hasta ahora más de las la mitad de los infectados.

Han pasado ya 12 días desde que se descubrió el primer caso de mutación, lo que tuvo lugar a mediados de noviembre cuando se presentó ante los servicios sanitarios sudafricanos un hombre de 33 años de edad. «Tenía síntomas diversos de los que había visto hasta ahora. Decidí hacerle el test porque nos encontrábamos frente a una infección viral. Cuando el cuarto miembro de su familia resultó positivo y con los mismos síntomas ligeros se me encendió una alarma», comentó Coetzee, que optó entonces por avisar a otros colegas. Comenzó así la investigación de la secuencia del virus hasta que el 22 de noviembre llegó la confirmación de que se trataba de una nueva variante, que días después la Organización Mundial de la Salud (OMS) bautizaría con la letra griega 'ómicron'.

La médica sudafricana explicó que los contagiados con esta última cepa infectan a un número de personas similar a los de la mutación delta. «Se contagiaron solo los miembros de la familia del 'paciente cero'. Los otros contactos de los casos positivos eran todos negativos», declaró la experta, para quien la contagiosidad y la virulencia de la ómicron demostrada hasta ahora no resulta mayor a la de la variante anterior. No obstante, harán falta aún unas dos semanas para conocer cuáles son las consecuencias de la mutación descubierta en Sudáfrica y poder así sacar conclusiones, pues hasta ahora el número de personas infectadas en el país austral con la nueva cepa del coronavirus resulta relativamente bajo.

Al igual que el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, que exigió levantar «urgentemente» las restricciones de viaje a su país porque no tienen «justificación científica», también Coetzee consideró «exagerado» que muchas naciones occidentales hayan puesto fin a los vuelos con Sudáfrica y otros Estados de la zona. «Seguramente veremos otros casos con esta variante, pero no son enfermos de verdad. Habría entendido el cierre si hubiéramos asistido a una explosión de efectos graves, pero no es así. Ninguno de ellos ha sido hospitalizado», insistió la médica, destacando que resulta «tranquila» la situación en Gauteng, la provincia donde se localizaron los primeros casos de la variante ómicron. «No hay que dejarse llevar por el pánico».

La evolución del primer caso en Italia de paciente contagiado con la nueva mutación también invita a la tranquilidad. Se trata de un ejecutivo de una empresa energética que viajó recientemente a Mozambique y que, por el momento, presenta solo síntomas leves. Lo mismo ocurre con los cincos miembros de su familia a los que ha contagiado y que, como él, permanecen en aislamiento. El hombre había recibido ya dos dosis de la vacuna contra la covid.