El presidente francés, Emmanuel Macron, este domingo en un colegio electoral para votar. / afp

Macron y Marine Le Pen, grandes perdedores de las regionales francesas

Una abstención récord del 66% en estas elecciones muestra el hartazgo de la población, que da su confianza a la derecha moderada

BEATRIZ JUEZ París

La derecha moderada ganó este domingo la segunda vuelta de las elecciones regionales en Francia, mientras que la unión de partidos de izquierda y ecologistas resistió bien. Por su parte, l a extrema derecha de Marine Le Pen fracasó en su intento de conquistar Provenza-Alpes-Costa Azul (PACA), la única región en la que tenía posibilidades de gobernar. Y La República en Marcha (LREM) del presidente Emmanuel Macron se llevó un sonado varapalo en las urnas al no lograr gobernar en ninguna región.

La derecha salió de estos comicios territoriales como la fuerza más votada a escala nacional. Los Republicanos y sus aliados lograron el 38% de apoyo, mientras la unión de partidos de izquierdas y ecologistas recabó el 35,5% de los votos, según el instituto Ifop-Fiducial para LCI/TF1.

El partido ultraderechista Reagrupación Nacional (ex Frente Nacional) de Marine Le Pen, que aspiraba a gobernar en varias regiones, solo logró el 20,5% de apoyos a nivel nacional y no conquistó ninguna región.

Peor le fueron las cosas a La República en Marcha (LREM), el partido de Macron, que apenas logró el 7% de los votos en la segunda vuelta de las regionales. Estos malos resultados demuestran, una vez más, la falta de arraigo local del partido del jefe del Elíseo, creado en 2017 en torno a la figura del mandatario. No obstante, a un año de las presidenciales, la prensa francesa no espera que este fracaso lleve a un cambio de gobierno, sino a pequeños ajustes.

De las 13 regiones que estaban en juego, la derecha conserva las siete regiones en las que ya gobernaba y la izquierda cinco. El nacionalista Gilles Simeoni salió reelegido en Córcega con el 39,7% de los votos. «Es una formidable victoria para nosotros, Los Republicanos; un hundimiento para el Frente Nacional (Reagrupamiento nacional); y una humillación para La República en Marcha», aseguró ayer en declaraciones a la televisión France 2, el presidente de Los Republicanos, Christian Jacob.

Los franceses hicieron oídos sordos a los llamamientos al voto por parte del Gobierno y los diferentes partidos políticos, después de una primera vuelta marcada por una abstención récord de 66,72%. De hecho, la abstención en la segunda vuelta podría alcanzar el 65,5% de los votos, según las estimaciones de Ipsos/Sopra Steria para France Télévisions.

En la región de Provenza-Alpes-Costa Azul (PACA), el candidato conservador Renaud Muselier, presidente saliente de esta región, aplastó con el 57,7% de los votos, al ultraderechista Thierry Mariani (Reagrupación Nacional), que tuvo que conformarse con el 42,3%. En los sondeos estaban muy igualados.

Cordón sanitario

Todos los partidos políticos formaron de cara a la segunda vuelta un «frente republicano» o cordón sanitario para evitar que la extrema derecha gobernara por primera vez en una región francesa. «Es la victoria de todos los que han votado hoy (domingo), más allá de sus afiliaciones políticas e ideológicas», reconoció Renaud, uno de los grandes triunfadores de la noche.

El candidato de la lista de izquierdas en PACA, el ecologista Jean-Laurent Félizia, que se había clasificado para la segunda vuelta, se retiró para no restar votos a Muselier y evitar así una victoria del partido de Le Pen en esta región.

Los tres candidatos regionales de la derecha con ambiciones presidenciales -Xavier Bertrand, en Altos de Francia; Valérie Pécresse, en la región parisina; y Laurent Wauquiez en Auvernia-Ródano-Alpes- también lograron rotundas victorias en sus respectivas regiones. Los tres aspiran a ser el candidato conservador en las presidenciales de 2022.

En Île-de-France (región parisina), la lista de Pécresse fue la más votada con el 44,1% de los votos. Pécresse derrotó en las urnas a la coalición de partidos de izquierdas (socialistas, ecologistas, insumisos y comunistas) liderada por el ecologista Julian Bayou, que obtuvo 34,6% de apoyos. El ultraderechista Jordan Bardella (Reagrupación Nacional) quedó tercero con el 11,8% de apoyos y Laurent Saint-Martin (LREM), cuarto, con el 9,5%.

A su vez, en Auvernia-Ródano-Alpes, Wauquiez (Los Repúblicanos) se impuso con 55,9% de los votos a la lista de unión de partidos de izquierdas (ecologistas, socialistas y comunistas) de Fabienne Grébert.

Y en la región Altos Francia, la lista de Bertrand ganó con el 52,7% por ciento de los votos, frente al ultraderechista Sébastien Chenu, que obtuvo el 25,9%, y la candidata de la unión de la izquierda Karima Delli, con un 21,4%.

El presidente Emmanuel Macron y su esposa Brigitte votaron en la localidad costera de Le Touquet, donde el matrimonio está registrado en el censo. Curiosamente, Macron no podía votar en la segunda vuelta por su propio partido, ya que La República en Marcha no se clasificó para la segunda vuelta. El mandatario no reveló por quién de los tres candidatos de Altos Francia votó.