Ursula von der Leyen, durante su intervención ante el Parlamento Europeo. / Reuters

Von der Leyen: «No puedo asegurar si habrá acuerdo sobre el 'brexit'»

La presidenta de la Comisión Europea habla de «verdaderos avances», pero no en los temas medulares

SALVADOR ARROYO Bruselas

Sumidas en la deriva de una nueva cuenta atrás que parece ya definitiva, las negociaciones sobre la relación futura de la UE y Reino Unido continúan sin arrojar resultados alentadores. La propia presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, reconocía este miércoles en una comparecencia en el Parlamento Europeo que se veía incapaz de aventurar si finalmente «habrá o no un acuerdo» antes de que expire esa fecha límite del 31 de diciembre. En Bruselas se asume desde hace semanas que en todo caso será un pacto de base que obligará a seguir negociando en 2021. Y en este sentido, la alemana remarcó que «se han producido verdaderos avances» en algunos de los aspectos de esa negociación.

Pero, aparentemente, no en los tres asuntos que vienen estrangulando los contactos entre Bruselas y Londres desde hace meses: la gobernanza del futuro acuerdo, la competencia justa, y el acceso a las aguas para el sector pesquero. «Seguimos necesitando mecanismos robustos» que aseguren que ninguna de las partes se desviará de lo acordado (mencionó los estándares europeos en materia social y medioambiental). «Debemos saber qué mecanismos estarán disponibles si alguien se desvía del acuerdo», insistió en lo que se interpretaba como una crítica velada al premier Boris Johnson y su ley de mercado interno. También «es imprescindible» que se «asegure» que la competencia entre la UE y Reino Unido «será libre y justa».

Y respecto al acceso mutuo a los caladeros de pesca, la mandataria europea arrancó con un argumento ya conocido: «nadie pone en entredicho la legitimidad de Reino Unido sobre sus propias aguas». «Lo que pedimos es previsibilidad y garantías para los pescadores y pescadoras» que llevan faenando «no décadas, sino siglos» en esos caladeros británicos.

En el otro flanco, el de los avances, la presidenta de la Comisión Europea destacó asuntos como la cooperación en materia de seguridad y judicial así como en transportes, sistemas de seguridad social, bienes y servicios. Esos temas, precisó, serían «manejables» pese a que los criterios de una y otra parte no sean plenamente coincidentes. Y, de hecho, se habrían plasmado ya en un primer borrador.

«Los próximos días van a ser fundamentales. Estamos en una fase decisiva», avanzó antes de compartir con los eurodiputados que «la UE está bien preparada para un escenario sin acuerdo… pero preferimos alcanzarlo». Tras incidir en su apoyo a Michel Barnier, el negociador principal europeo del que alabó «su talentosa dirección de estas negociaciones», dejó claro que la Comisión Europea es consciente de que los tiempos se están comprimiendo en exceso para la necesaria ratificación parlamentaria. Hasta el punto de que se baraja el escenario de un pleno extraordinario para el 28 de diciembre. Al límite.