Malika Boumendjel, viuda del abogado argelino Ali Boumendjel. / AFP

Francia reconoce que «torturó y asesinó» al nacionalista argelino Ali Boumendjel

El general francés Paul Aussaresses, torturador confeso durante la guerra de la independencia de Argelia, reconoció que «ordenó a uno de sus subordinados matarlo y maquillar el crimen como un suicidio»

BEATRIZ JUEZ Corresponsal. París

El presidente Emmanuel Macron ha reconocido, «en nombre de Francia», que el Ejército de su país «torturó y asesinó» en 1957 al abogado y dirigente político nacionalista argelino Ali Boumendjel durante la guerra de independencia de Argelia e hicieron parecer que su muerte había sido un suicidio.

Macron recibió el martes en el Palacio del Elíseo a cuatro nietos de Boumendjel «para decirles, en nombre de Francia, lo que a Malika Boumendjel (esposa del nacionalista argelino, ya fallecida) hubiera deseado escuchar: Ali Boumendjel no se suicidó. Fue torturado y después asesinado».

El historiador Benjamin Stora, autor del informe sobre la memoria de la colonización (1830-1962) y de la guerra de Argelia (1954-1962), hizo en enero 22 propuestas a Macron para promover la reconciliación y tender puentes entre Francia y Argelia. Entre ellas estaba el reconocimiento de este crimen.

Boumendjel (1919-1957) era un nacionalista argelino moderado que, según el Palacio del Elíseo, «luchó contra la injusticia del sistema colonial y por la independencia de Argelia». El Ejército francés lo detuvo durante la batalla de Argel, lo torturó y lo asesinó.

El general francés Paul Aussaresses (1918-2013), torturador confeso durante la guerra de la independencia de Argelia, reconoció que «ordenó a uno de sus subordinados matarlo y maquillar el crimen como un suicidio», recordó el Elíseo.

«Mirar a la Historia de frente, reconocer la verdad de los hechos, no permitirá cerrar las heridas todavía abiertas, pero ayudará abrir el camino del futuro», según Macron, quien considera que es necesario hacerlo para «avanzar por la vía de la verdad, la única que puede conducir a la reconciliación de las memorias» históricas de los dos países.

Macron prometió a los nietos de Boumendjel que este reconocimiento no será un acto aislado. Y se mostró a favor de abrir los archivos a los historiadores para que «dar a todas las familias de desaparecidos, de los dos lados del Mediterráneo, los medios de conocer la verdad». «Ningún crimen, ninguna atrocidad cometida por cualquiera durante la Guerra de Argelia puede ser excusado ni ocultado», según el presidente francés.

En 2022 se conmemoran 60 años de la independencia de Argelia. Pero las heridas de la colonización francesa y de la guerra de Argelia siguen sin cicatrizar a una orilla y otra del Mediterráneo.