La OMS desaconseja inocular una segunda dosis de otra marca

Francia inyectará Pfizer y Moderna como alternativa a AstraZeneca, mientras la Ponencia española sigue sin ver nada clara la mezcla de profilaxis tan diferentes

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDO Madrid

La Organización Mundial de la Salud (OMS) no considera una solución inocular una vacuna de un laboratorio diferente a las personas menores de 60 años a las que ya se ha inyectado una dosis de AstraZeneca y a las que ahora se le veta el segundo pinchazo con la profilaxis anglosueca tras los episodios de los trombos entre las personas de menor edad que ya han sido vacunadas.

«La intercambiabilidad de la vacuna no es algo que puedan recomendar en este momento», aseguró Margaret Harris, portavoz de la OMS, quien insistió en que «no hay datos adecuados para decir si esto es algo que se puede hacer», sin poner en riesgo la salud de los inoculados.

El rechazo frontal al cóctel de vacunas de la OMS a esta fórmula, que Sanidad admite que contempla, se produjo solo horas después de que Francia anunciara que los menores de 55 años de ese país que ya fueron inoculados con la primera dosis de AstraZeneca recibirán un segundo pinchazo con una profilaxis de un laboratorio diferente, previsiblemente Pfizer o Moderna que son los otras dos marcas disponibles por el momento en la Unión Europea. El ministro de Sanidad, Olivier Véran, adelantó que la medida afectará a unas 600.000 personas, que serán inoculadas con otra fórmula antes de que se cumplan las 12 semanas preceptivas que marcaba AstraZeneca para el segundo pinchazo.

La Alta Autoridad de Salud (HAS), el organismo que marca las directrices del Gobierno galo, ya suspendió el pasado 19 de marzo las inoculaciones de la profilaxis anglosueca por debajo de los 55 años tras la aparición de los primeros episodios de trombos entre personas relativamente jóvenes –particularmente mujeres menores de 60 años- que habían sido inoculadas con la fórmula de la Universidad de Oxford.

España, sin embargo, tras un parón de una semana el mes pasado, retomó la inoculación de AstraZeneca hasta el pasado jueves con i nyecciones a todo tipo de trabajadores esenciales por debajo de los 65 años (fundamentalmente policías y personal docente), por lo que el número de personas inoculadas con la primera dosis y que no pueden ser vacunadas con el segundo pinchazo al no haber cumplido los 60 es mucho mayor que en el país vecino. S egún las estimaciones de Sanidad, son unos 2 millones de personas las que se han quedado en ese limbo sanitario.

Sin estudios

La opción 'gala' de inocular la segunda dosis es una de las posibilidades que estudia la Ponencia de Vacunas de la Comisión de Salud Pública, el organismo que en España estudia qué hacer con el segundo pinchazo de las personas ya inoculadas con AstraZeneca. Aunque la decisión del país vecino de mezclar profilaxis podría marcar también el camino en España, lo cierto es que los expertos de la Ponencia tienen muchas dudas sobre este cóctel. Ya avisan desde este organismo que los ensayos sobre la mezcla de vacunas contra el coronavirus todavía son muy incipientes, sobre todo porque las prisas que marcaron la investigación de las profilaxis impidieron profundizar en un primer momento en la interacción de diferentes fórmulas. En cualquier caso, en la Ponencia hay muchas voces que insisten en que no ven claro usar las vacunas de Pfizer o Moderna como recuerdo, ya que son profilaxis basadas en el ARN mensajero, mientras que la de AstraZeneca se fundamenta en el adenovirus del chimpace. La única similar sería la de Janssen, que debería llegar a España en los próximos días, que usa también como fundamento el adenovirus pero esta vez humano.

Hoy mismo, Margarita del Val, viróloga, inmunóloga e investigadora del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CSIC-UAM) y una de las cabezas más visibles de la comunidad científica española, avisó «no se pueden hacer experimentos» combinando dosis de vacunas diferentes.

La segunda vía que estudia la Ponencia, tal y como adelantó Carolina Darias el mismo miércoles cuando Sanidad anunció que suspendía la vacunación AstraZeneca a los menores de 60 años, es directamente dejar sin el segundo pinchazo a estos dos millones de personas, confiando en que, tal y como asegura en sus indicaciones el laboratorio británico, alcancen una inmunidad cercana al 70%. Esta solución –no obstante- según los expertos de Salud Pública probablemente obligaría a inocular de nuevo una nueva dosis antes de un año por la posibilidad de una rápida pérdida de la inmunidad.

Aunque Carolina Darias nunca ha hablado de la posibilidad de recular e inmunizar con la segunda dosis de AstraZeneca a esos 2 millones de trabajadores esenciales que ya tienen la primera, e sta opción sí que sigue siendo defendida con firmeza por parte de la Ponencia, según confirmaron este mismo viernes fuentes cercanas a la misma. Este grupo de expertos defiende que la Agencia Europea del Medicamento (EMA), a pesar de reconocer que hay «vínculos» entre los trombos y la vacuna, ha seguido instando a los 27 a usar la profilaxis sin ningún tipo de límite de edad en la franja superior. Y hasta ahora, nunca Sanidad había desoído las recomendaciones de la EMA, que insiste en que los beneficios de la inoculación con AstraZeneca siguen siendo muy superiores a los riesgos, sobre todo en los grupos de edades más avanzadas.

A pesar de que la suspensión de la vacunación a los menores de 60 mantiene en vilo a centenares de miles de personas y a sus familias, la Ponencia no quiere precipitarse en una decisión. Los expertos, revelaron hoy fuentes de Sanidad, s iguen analizando la literatura publicada y los casos detectados para tomar una decisión.