El austríaco Sebastian Kurz. / Afp

El excanciller austriaco Sebastian Kurz abandona la política

Había dimitido en octubre como jefe de Gobierno al ser relacionado con un presunto caso de corrupción del que se proclama inocente

N. AURRECOECHEA

El austríaco Sebastian Kurz, el canciller más joven que ha gobernado Austria, ha anunciado su renuncia a la política, de la que ya fue apartado en octubre por su presunta implicación en un caso de corrupción dentro de su gobierno.

Según ha recogido la prensa austríaca, ha sido el nacimiento de su hijo lo que finalmente le ha hecho tomar la decisión. El también líder del Partido Popular Austríaco (OVP) ha explicado en rueda de prensa que, al ver al bebé, algo le «hizo clic». «Puedes mirar a un bebé tan pequeño durante horas», ha indicado en una emotiva intervención.

El excanciller, que accedió por primera vez al cargo con 31 años y ahora cuenta 35, se ha referido a las acusaciones de corrupción que pesan sobre él y ha señalado que los últimos meses han sido «muy agotadores». Según ha explicado, su actividad se ha centrado en la «defensa contra las acusaciones», y se ha alejado por completo de «lo normal en política», que según ha dicho, se centra en «la competencia por las mejores ideas».

«No soy un santo ni un criminal», ha continuado, antes de reconocer que es una persona «con fallos y debilidades» y afirmar que espera «con ansia el día en el que pueda probar en un tribunal que las acusaciones son falsas».

Kurz también ha aludido a su gestión como canciller y ha lamentado que, en el cargo, es posible «tomar decisiones equivocadas». «Siempre estás bajo observación, siempre tienes la sensación de estar perseguido», ha añadido, según ha recogido el diario 'Kronen Zeitung'. No obstante, ha afirmado que ostentar la Cancillería de Austria ha sido «el honor» de su vida y que está «extremadamente agradecido».

Incertidumbre en el partido

Kurz está acusado de incitar al pago de sobornos, mientras que varias personas de su círculo más cercano están acusadas del pago de los mismos. Entre ellos destacan sus estrategas de medios de comunicación Johannes Frischmann y Gerald Fleischmann. La investigación está relacionada con unas encuestas que supuestamente encargó el Ministerio de Finanzas de Austria en las que Kurz y el Partido Popular Austríaco salían favorecidos y que aparecieron en un grupo de medios del país. Como consecuencia del escándalo, Los Verdes, socios de coalición de Kurz, habían exigido su dimisión para seguir en el Gobierno.

La salida de Kurz supone un shock para la política austriaca, ya que muchos conservadores creían que su sucesor, Alexander Schallenberg, un diplomático de carrera, solo tenía la intención de ser titular hasta que el excanciller pudiera limpiar su nombre y regresar. Hasta octubre, se esperaba incluso que siguiera siendo canciller durante años. Su Partido Popular es uno de los principales partidos tradicionales en Austria, pero desde que Kurz asumió su liderazgo en 2017, se ha construido en gran medida en torno a él, sin dejar una opción obvia para sucederlo como su hombre fuerte. La prensa austríaca señala al ministro del Interior, Karl Nehammer, como el relevo al frente del OEVP.

Carrera vertiginosa

Secretario de estado para la Integración con 24 años, ministro de Asuntos Exteriores con 27, presidente del Partido Popular Austríaco (OEVP) con 30 y canciller federal de la república alpina con 31. La carrera del joven Sebastian Kurz ha sido vertiginosa. Hijo de una profesora de instituto y de un perito, se crió en el barrio obrero vienés de Meidling. Su llegada a la cancillería en 2017 mostró su capacidad para el pacto, al formar un gobierno de coalición con el partido ultranacionalista FPOE. Pero la aventura duró solo 18 meses y acabó con un escándalo al hacerse público un vídeo del presidente del FPOE, Hans Cristian Strache, en el que ofrecía a una presunta oligarca rusa, entre otras cosas, jugosos contratos del Estado a cambio de ayuda financiera para su campaña electoral. Las imágenes eran anteriores a las elecciones que le permitieron entrar en el Gobierno como vicecanciller.

Kurz salió fortalecido de este tropiezo a pesar de las críticas de la opinión pública y consiguió recuperar la confianza ciudadana. Ganó las elecciones anticipadas de 2019 con resultados claros y rotundos, tan rotundos como el hundimiento de los ultras. En enero de 2020 logró otro pacto de gobierno inesperado y cerró una nueva coalición gubernamental, esta vez con Los Verdes, un partido que se estrenaba así en el poder en Austria. Otra travesía efímera, que acabó el pasado mes de octubre cuando, tras las primeras acusaciones de soborno, el Partido Verde cuestionó la capacidad de Kurz para continuar en el cargo. Dimitió seis días después, una decisión que finalmente ha desembocado en su adiós a la política.

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