Teresa Czerwinska, vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones, Margrethe Vestager, comisaria europea y Thierry Breton, comisario europeo de Mercado Interior en la firma de la Ley de chips. / REUTERS

Europa movilizará 43.000 millones para producir el 20% de los chips mundiales

La Comisión Europea propone una ley para que la UE sea líder en este sector «clave» y asegurar el suministro doméstico de semiconductores

OLATZ HERNÁNDEZ JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

La falta de semiconductores provocó una ralentización de la actividad económica en 2020 y 2021 en los sectores tecnológicos y de la automoción, entre otros. En los próximos diez años Europa quiere que su economía sea más independiente y, para ello, es necesario reducir su dependencia del suministro de chips de Asia. La Comisión Europea ha propuesto la Ley Europea de Chips, un plan para movilizar 43.000 millones de euros en inversiones públicas y privadas –30.000 de los cuales ya estaban previstos en los Fondos Next Generation, Horizonte Europa y los fondos nacionales– para que Europa se convierta en un referente en la fabricación de chips a nivel mundial.

Europa aspira a fabricar el 20% de los chips que se fabriquen en el mundo para 2030 y así rivalizar con gigantes como China y Taiwán. Otras potencias como EEUU también quieren estar en esa carrera. De hecho, el Gobierno estadounidense ya ha anunciado un plan de 45.500 millones de euros para competir con el gigante asiático. Se trata, sin duda, de un sector estratégico y se espera que la demanda de estos componentes –esenciales para la fabricación de dispositivos tecnológicos y automóviles–se cuadruplique en los próximos años.

Clave económica y geopolítica

En su plan, Bruselas combina «la inversión, el marco regulador y las asociaciones estratégicas necesarias para hacer de Europa un líder en este mercado», según indicó la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen. De los chips dependen, en gran medida, las transiciones verde y digital. El comisario de Mercado Interior, Thierry Breton, ha reconocido que «asegurar el suministro de los semiconductores más avanzados se ha convertido en una prioridad económica y geopolítica». Con el plan diseñado por Bruselas, Europa pasará «de los laboratorios de investigación a la manufactura», ha destacado.

Del mismo modo, la UE «está poniendo todos los medios posibles» para evitar nuevos shocks de abastecimiento de materias primas. «Invirtiendo en este sector líder del futuro lograremos que la industria europea siga siendo competitiva y genere empleos de calidad», ha asegurado Breton.

La propuesta del Ejecutivo europeo será ahora discutida en el Parlamento y el Consejo Europeos, siguiendo un procedimiento legislativo ordinario. De pasar esos dos filtros, la regulación entraría en vigor inmediatamente en toda la UE.

Se trata de una iniciativa clave para un sector que en España representa casi el 15% del PIB, como el de la automoción. De hecho, las matriculaciones de los últimos meses se están viendo afectadas por la falta de componentes en toda la industria a la hora de agilizar la comercialización de vehículos.

Tras conocer la propuesta, el Ministerio de Economía ha indicado en un comunicado que el Gobierno está decidido «a participar en esta iniciativa que ayude a alcanzar una soberanía industrial en Europa para desarrollar la próxima generación de microprocesadores europeos, pero también con aplicaciones específicas en el campo de la fotónica, el sector de los componentes de automoción o en áreas transversales como el IoT».

Para el departamento dirigido por Nadia Calviño, esta iniciativa supone «un paso decidido hacia la soberanía digital» y fortalecimiento de la cadena de valor de los microprocesadores, ya que, a su juicio, «permitirá reforzar la capacidad de España en diseño, pruebas o encapsulado de microchips y reducir las tensiones de las cadenas de suministro en sectores de importancia como la industria de automoción.

La vicepresidenta económica ha valorado la propuesta de la Comisión Europea como una muy buena noticia. «La experiencia de estos últimos años no ha mostrado la necesidad de reducir nuestra dependencia estratégica, ya sea de mascarillas, vacunas o semiconductores», ha indicado.

Nadia Calviño ha informado de que el Gobierno ya está en contacto con todas las empresas presentes en el sector y ha presentado una propuesta importante para el proyecto innovador de ámbito europeo, «de forma que las empresas participen en el diseño y producción del microchip europeo del futuro».

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