Pedro Sánchez y el presidente francés Emmanuel Macron se reunieron este lunes en Montauban. / REUTERS

España y Francia firman un convenio de doble nacionalidad

Cerca de 190.000 españoles en Francia y unos 150.000 franceses con residencia en España podrían beneficiarse de la medida

BEATRIZ JUEZ Corresponsal. París

El jefe del Gobierno español Pedro Sánchez y el presidente francés Emmanuel Macron firmaron este lunes en Montauban (sur de Francia) un convenio que permitirá a los ciudadanos de ambos países tener la doble nacionalidad, si cumplen los requisitos necesarios para ello y así lo desean. Gracias a este convenio, los nacionales de ambas partes no tendrán que renunciar a su nacionalidad de origen cuanto adquieran la otra nacionalidad.

Se trata del primer convenio de esta naturaleza firmado por España con un Estado no iberoamericano. España solo permitía hasta ahora la doble nacionalidad con los países iberoamericanos, Andorra, Guinea Ecuatorial, Filipinas o Portugal. Francia, en cambio, autoriza la doble o triple nacionalidad.

«Hacemos realidad una reivindicación histórica de los descendientes de españoles exiliados en Francia» tras la Guerra Civil española, recordó Sánchez. Este convenio «corrige una anomalía histórica para muchos de ellos, españoles, franceses, profundamente arraigados en sus respectivos países de acogida, que no podían disponer de su doble identidad», explicó el presidente español. Para Sánchez, se trata de «un acto de restitución pasada y de futuro: tenemos una identidad común y la firme voluntad de avanzar juntos».

También es un gesto importante para los expatriados de ambos países. «Se los debemos a los 150.000 franceses que viven en España y a los 190.000 españoles que viven en Francia», dijo Macron en Twitter tras la firma del acuerdo durante una cumbre bilateral.

Este convenio, sin embargo, no prevé vías privilegiadas de acceso a la nacionalidad ni modificará los plazos para obtener la nacionalidad española por residencia, que seguirá siendo de 10 años para los ciudadanos franceses, según recordó Moncloa cuando fue aprobado el convenio en noviembre en el Consejo de Ministros. Para poder adquirir la nacionalidad francesa por residencia es necesario vivir en el país al menos cinco años antes de la solicitud.

Para firmar este convenio histórico se eligió Montauban, ciudad del sur de Francia símbolo del exilio español. En el cementerio de esta localidad está enterrado Manuel Azaña (1880-1940), presidente de la Segunda República que murió en el exilio. Macron y Sánchez pusieron flores en su tumba al finalizar la cumbre. Los dos presidentes expresaron su deseo de que los restos de Azaña sigan en ese cementerio francés, tal y como desean sus descendientes.