Medios de comunicación esperan durante la reunión de los partidos SPD, verdes y liberales. / Efe

El empresariado alemán exige más medidas contra el cambio climático al nuevo gobierno

SPD, verdes y liberales profundizan en sus sondeos para negociar una coalición

JUAN CARLOS BARRENA Corresponsal en Berlín

El empresariado alemán, desde la firma de artículos deportivos Adidas a la eléctrica Vattenfall, ha hecho hoy un llamamiento a los partidos que sondean la posibilidad de formar una coalición de gobierno tras las recientes legislativas en Alemania para que tomen medidas más enérgicas con el fin de luchar contra el cambio climático. «La ampliación de las energías renovables así como las necesarias redes de distribución eléctrica deben ser masivamente aceleradas», escriben un total de 69 grandes consorcios, entre ellos la aseguradora Allianz, las eléctricas EnBW y E.on o la informática SAP, en un escrito conjunto en el que subrayan que «hasta 2030 al menos el 70% del creciente consumo eléctrico debe cubrirse con energías renovables». Hasta el momento no llega al 50%. «Las capacidades en funcionamiento de energía eólica en tierra y mar, así como de fotovoltaica se debe triplicar», exigen las citadas firmas.

Redactado por la iniciativa empresarial «Fundación 2 grados», el llamamiento demanda que se pongan a disposición superficies suficientes para nuevos parques energéticos y que las instalaciones existentes sean modernizadas. Junto con otras medidas se podrá así crear «las condiciones para un abandono del carbón como fuete energética claramente antes de 2038», objetivo marcado por el gobierno saliente de la canciller federal, Angela Merkel, que previsiblemente será corregido para acortar plazos por el nuevo ejecutivo alemán. Con su escrito los grandes consorcios pretenden influir en la política climática del futuro gobierno ya antes de que se siente a negociar un acuerdo concreto de coalición. La economía alemana necesita «urgentemente un amplio y concreto programa de medidas en materia de política climática», señalan los consorcios, que reclaman del gobierno entrante en sus 100 primeros días «una ofensiva para alcanzar la neutralidad climática» para que en 2030 se logre reducir en un 65% las emisiones contaminantes del país que había en 1990.

Igualmente demandan «una reforma favorable al clima del sistema fiscal, de tasas y contribuciones» para contar lo antes posible con condiciones marco claras en las que basar sus estrategias. Muchos de los consorcios esperan que la reforma de la economía alemana de pie a nuevos negocios. En ese sentido destacan que «el desarrollo de tecnologías clave e infraestructuras para alcanzar la neutralidad climática no puede verse frenado por largo y complicados procesos de planificación y autorizaciones» o que «los medios financieros públicos deben ser aprovechados de manera reforzada para movilizar capital privado para inversiones en tecnologías de futuro neutras climáticamente». También reclaman que los precios para las emisiones de CO2 «se desarrollen y refuercen más» a cambio de alivios para empresas y consumidores en el consumo eléctrico. El llamamiento de los casi 70 consorcios alemanes de todos los sectores empresariales es el mayor hecho hasta ahora para reclamar un ambicioso programa de protección del clima. Las empresas firmantes facturan al año más de un billón de euros y dan empleo en todo el mundo a más de cinco millones de trabajadores.

Entre tanto las delegaciones del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), Los Verdes y el Partido Liberal (FDP) han vuelto a reunirse para analizar en profundidad la apertura de negociaciones para formar una alianza de gobierno. Una cita para la que se han programado 10 horas de conservaciones y en la que esperan poder avanzar en los temas más conflictivos, entre ellos las finanzas y los presupuestos del país. Hasta este viernes esperan poder decidir si es posible sacar adelante una coalición tripartita con el socialdemócrata Olaf Scholz como nuevo canciller federal. «En realidad el fracaso no es una opción», dijo anoche al respecto el copresidente de Los Verdes, Robert Habeck, quien reconoció que las finanzas «resultan un problema enorme» en estos contactos. Pese a todo se mostró optimista al comentar que cuando los sondeos parecen atascarse merece la pena «echar un vistazo a lo que se perdería si no lo logramos y creo que ante eso volvemos a hacer una piña» El líder ecologista destacó que esta semana comienza «el tiempo de la fantasía» para conseguir que las tres formaciones lleguen finalmente a ponerse de acuerdo.