Vista general de la sesión extraordinaria del parlamento alemán en Berlín. / Reuters

La economía alemana creció en 2021 un 2,8%

Los ingresos fiscales superaron el pasado año a los de 2019, el último previo a la pandemia

JUAN CARLOS BARRENA Corresponsal en Berlín

La economía alemana, la mayor de la Unión Europea, se contrajo en el último trimestre de 2021 un 0,7% frente al trimestre anterior, debido fundamentalmente a la pandemia de coronavirus y a los efectos de su variante ómicron, aunque registró un crecimiento anual del 2,8%, según anunció hoy la Oficina Federal de Estadística (Destatis), desde su sede en Wiesbaden. El retroceso es mayor que el calculado por Destatis a mediados de enero, cuando sus previsiones hablaban de una caída del PIB del 0,5%, y apreciablemente superior al esperado por muchos economistas de distintos institutos y bancos, que contaban con una contracción máxima del 0,3% en el último trimestre del año. Destatis señaló que la ola de la variante delta a comienzos del otoño y la propagación de ómicron antes de Navidad gravaron la economía alemana más de lo previsto.

La baja del PIB alemán se produce después de que en el trimestre anterior, el de verano registrara una recuperación pese a los problemas de suministro y materias primas globales. También el descenso inesperado del consumo privado en el cuarto trimestre contribuyó a la contracción, aunque el gasto público aumentó. Muchos expertos consideran que la ola de ómicron continuará afectando negativamente a la economía alemana durante el primer trimestre de este año, pero esperan que se relance en primavera cuando probablemente se supere esta nueva etapa de la pandemia en Alemania.

El gobierno federal calcula en sus previsiones para este año un crecimiento del PIB del 3,6% y del 2,3% para 2023. La subida anual en 2021 del 2,8% contrarresta la contracción del 4,6% registrada en 2020, pero no llega a compensarla. Por otro lado, los ingresos fiscales del estado federal, los 16 estados federados y los distintos municipios alemanes aumentaron en 2021 tras el retroceso de 2020. En total entraron en las arcas públicas 761.000 millones de euros en impuestos, un 11,5% más que el año anterior. Una cifra que supera incluso la de los ingresos fiscales en 2019, el último año previo a la pandemia, cuando se recaudaron 735.900 millones de euros. La subida fue especialmente relevante en el caso del IRPF y el IVA, con un aumento de los ingresos de más del 80%, señaló Destatis.

Retrocedieron, sin embargo, los ingresos fiscales a nivel federal, sobre todo por la eliminación del llamado impuesto de solidaridad, una carga del 5,5% para el IRPF y el impuesto de sociedades, creado en 1991 para reconstruir el territorio de la extinta República Democrática Alemana tras la reunificación del país. Bajaron igualmente los ingresos por el impuesto a los combustibles, dado que en el segundo año de pandemia un gran número de personas no necesitaron sus vehículos para acudir al trabajo al realizarlo desde sus hogares, a la vez que disminuyeron los viajes privados. Pese a todo, los altos ingresos fiscales del estado contribuyeron a que la federación necesitara asumir menos créditos de los calculados inicialmente, lo que supuso un ahorro de 24.800 millones de euros. El ministro federal de Finanzas, el liberal Christian Lindner, tiene intención de transferir 60.000 millones de euros en créditos previstos pero no asumidos en 2021 al fondo para el cambio energético y la protección del clima con el que se financiarán grandes inversiones.