La economía alemana se contrae un 1,7 % en el primer trimestre

Las restricciones lastran la recuperación, que el gobierno confía que recobre fuerza en el segundo semestre

MARÍA MOLINOS Berlín

La economía alemana se contrajo un 1,7 por ciento en el primer trimestre de este año con respecto a los tres meses previos, informó este viernes la Oficina Federal de Estadística (Destatis). Las restricciones por la tercera ola de la pandemia, que afectan especialmente al comercio minorista y los servicios, han frenado la recuperación que empezaba a registrarse en el país.

La mayor economía europea rompe así con dos meses de evolución positiva -aunque en evidente desaceleración- y demuestra la debilidad de su recuperación y las dificultades para lograr la prometida recuperación en forma de «V». El producto interior bruto (PIB) alemán era al cierre del primer trimestre un 3,0 por ciento menor que en el mismo período del ejercicio previo. Con respecto al final de 2019, la economía alemana se ha contraído un 4,9 por ciento.

No obstante, la economía alemana no se está comportando en esta crisis como un todo homogéneo, sino que está mostrando signos claros de una creciente divergencia, como han advertido últimamente varios expertos. La potente industria alemana, animada por la demanda de los países que más rápido están logrando salir de la crisis, como China y Estados Unidos, está camino de recuperar los niveles previos a la pandemia. Mientras tanto, las fuertes restricciones por la covid -algunas en vigor desde noviembre- están haciendo mella en el ocio, la cultura, la restauración y el sector turístico. «Especialmente afectado por la crisis se encuentra el consumo privado, mientras que las exportaciones impulsaron» el PIB, explicó Destatis.

El Gobierno alemán espera no obstante que la positiva evolución de la campaña de vacunación -con un 27 por ciento de la población con al menos una dosis y cada vez mayor disponibilidad de las distintas fórmulas autorizadas en la UE- permita iniciar el proceso de desescalada y la recuperación económica, vía consumo, a lo largo del segundo semestre. La canciller Angela Merkel ha asegurado en varias ocasiones que espera poder ofrecer la posibilidad de vacunarse a toda la población para finales de septiembre.

Desde el sector privado se ha instado precisamente al Gobierno alemán a trabajar en este sentido. «Vacunar es política económica. Cuanta más velocidad coja la campaña de vacunación, más se podrá controlar la pandemia para otoño», aseguró en un comunicado el gerente de la Federación de la Industria Alemana (BD), Joachim Lang.

El pronóstico del Ministerio de Economía, actualizado esta semana, estima que Alemania crecerá este año un 3,5 por ciento, en línea con lo previsto por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los principales centros de estudios del país. La recuperación de los niveles previos a la crisis, no obstante, no se logrará hasta el primer semestre del año que viene, según el ministro de Economía, Peter Altmaier. «Estoy convencido de que en los próximos meses tendremos razones para el optimismo», aseguró Altmaier, convencido de que se va a producir en breve un «cambio de tendencia».

El riesgo, han apuntado algunos economistas, es que de nuevo Alemania salga de la crisis apoyándose en su sector exterior, como indicó este viernes el responsable de Coyuntura del Instituto Alemán de Investigación Económica (DIW), Claus Michelsen, que pidió buscar «instrumentos» para una «recuperación sostenible». Alemania ha sido acusada durante años por la Comisión Europea (CE) de mantener un excesivo superávit en su balanza comercial.