La UE descarta que las etiquetas del vino informen del riesgo de cáncer

El PP español lidera en el Parlamento Europeo una batería de enmiendas a la iniciativa, «que no diferenciaba entre consumo moderado y abusivo» del alcohol

OLATZ HERNÁNDEZ Corresponsal en Bruselas

El Parlamento Europeo ha descartado este miércoles que el vino deba llevar una etiqueta de advertencia sobre el riesgo de cáncer que provoca la excesiva ingesta de alcohol. La cuestión, que levantó críticas entre los productores de vino y algunos partidos políticos, llegó a la Eurocámara a raíz del Plan para Combatir el Cáncer elaborado por la Comisión Europea. Este informe incluía el alcohol como un «factor de riesgo» para contraer esta enfermedad y lo equiparaba al tabaco, citando a la Organización Mundial de la Salud, que asegura que «no hay un nivel seguro de consumo de alcohol».

Los párrafos referidos al alcohol no han pasado finalmente el corte y se han caído del texto final. En ellos, se instaba a reducir un 10% el consumo nocivo de alcohol para 2025 en la UE y animaba a la Comisión y a los Estados miembro a promover acciones para reducir y prevenir su consumo. Una de las medidas se refería al cambio en el etiquetado de las bebidas alcohólicas para incluir advertencias sanitarias y a la prohibición de publicidad de este tipo de bebidas en eventos deportivos.

Las principales críticas a estas propuestas llegaron desde España, uno de los mayores productores de vino del mundo. De hecho, el sector vinícola español lamentó que el texto no diferenciara entre consumo moderado y excesivo. De aprobarse, la decisión del Parlamento no obligaría a cambiar el etiquetado de las botellas, pero sí podía guiar las futuras leyes comunitarias.

«Moderación»

La votación en la Eurocámara tampoco estuvo exenta de debate. Un grupo de eurodiputados pidió rebajar el tono y advertir de que el consumo excesivo de alcohol es «perjudicial» para la salud. Exigieron también que la prohibición de las marcas para patrocinar eventos deportivos se limitara a aquellos a los que acudan en su mayoría menores. La eurodiputada Dolors Motserrat y la delegación española del PP lideraron la defensa de una batería de enmiendas para apoyar la dieta mediterránea, que apuesta por un «consumo moderado y ocasional» de vino, cava y cerveza y una alimentación saludable.

Estas iniciativas han sido respaldadas por la mayoría de la cámara. «El PP ha frenado en Europa el intento de criminalizar el cava, el vino y la cerveza», escribió en sus redes sociales Montserrat. «Rechazamos el consumo abusivo de alcohol, perjudicial para la salud, y defendemos el consumo moderado», apostilló.

La iniciativa preocupaba especialmente a las comunidades de Castilla-La Mancha y La Rioja, grandes productoras de vino. La presidenta del Gobierno riojano, Concha Andreu, pidió el martes «moderación». Defendió que «lo que tenemos que hacer es promover el consumo con moderación y valorando los modos de vida y todo lo que rodea a la producción», un trabajo que ya se realiza desde la Denominación de Origen Calificada Rioja.