Una paloma picotea en la explanada del Coliseo de Roma, que muestra una insólita imagen sin turistas. / efe

Cuarenta y dos millones de italianos vuelven al confinamiento un año después

El 70% de la población vive en regiones situadas en 'zona roja', en la que sólo se puede salir por trabajo o necesidad

DARÍO MENOR Corresponsal. Roma

«Cuando le he visto llegar creía que era usted un espejismo. ¡Por fin un cliente!». La tendera echa mano de la ironía antes de ponerse a explicar de qué son los distintos trozos de pizzas que tiene en el mostrador. Es la hora de almorzar y este local, situado al lado del Panteón y junto a la puerta de un colegio, suele estar a rebosar, pero hoy no hay casi nadie a quien vender sus pizzas para llevar.

Las calles de Roma, Milán, Nápoles, Venecia o Turín volvían este lunes a estar medio vacías un año después del inicio de la pandemia con el primer día del nuevo confinamiento decretado por el Gobierno de Mario Draghi para intentar frenar los contagios. La medida afecta a unos 42 millones de habitantes (el 70% del total), que residen en las regiones donde hay una incidencia acumulada superior a los 250 casos. Todas las comunidades más pobladas han entrado en la llamada 'zona roja'.

«Es un golpe más. En 2020 facturamos alrededor del 80% menos que el año anterior y estos primeros meses de 2021 no estaban siendo nada buenos. Esperemos que éste sea un último sacrificio y que luego la situación remonte y podamos volver todos a la normalidad en Europa», comentaba Francesco, que regenta un restaurante en la plaza Navona, cerrado como todos los demás de la zona. «Podríamos haber optado por preparar comida para llevar, pero a nosotros no nos sale a cuenta».

LA CLAVE:

  • Esperanza tras el nuevo golpe. «Esperemos que éste sea un último sacrificio y que luego la situación remonte y volvamos a la normalidad»

Parada obligatoria para los turistas en Roma, el espacio que antes ocupaba el antiguo estadio de Domiciano estaba este lunes casi desierto: ni visitantes extranjeros extasiados por la belleza del lugar ni apenas rastro de los romanos, que habitualmente cruzan la plaza a paso ligero. Los grandes beneficiados por el cerrojazo eran los niños, que podían pasear en bicicleta sin tener que ir sorteando turistas ni adultos. La plaza Navona será su campo de juegos al menos hasta Semana Santa.

Hasta que terminen las fiestas de Pascua estarán en vigor las restricciones aprobadas por el Gobierno, que prevén que en la 'zona roja' sólo puede salirse de casa por motivos laborales o de necesidad o para dar un breve paseo alrededor del propio domicilio.

Productos básicos

Únicamente se permite a abrir a las tiendas de productos básicos, mientras que deben cerrar las peluquerías, bares, restaurantes y heladerías (a los que se les permite la venta para llevar), así como los cines, teatros y centros educativos.

Los estudiantes tienen por delante al menos dos semanas de didáctica a distancia. «En el último año sólo he podido ver a mis compañeros en clase unos pocos meses. Además siempre con la mascarilla puesta y cada uno en una mesa distanciada. Vamos, un ambiente terrible. Y ahora nos dicen que hace falta un último esfuerzo. ¡Eso faltaba, que no fuera el último! Porque cuando acabemos se habrá ya casi terminado el curso», se lamentaba Alberto, alumno de un instituto.

Un carabinieri controla el acceso de un conductor a Roma. / EFE

Rosita, en cambio, no perdía la alegría pese a la «pesadilla» que supone para ella volver al confinamiento. «Yo vivo sola en Roma y no tengo hijos ni tampoco a mis familiares aquí. Tengo una empresa y que nos vuelvan a encerrar supone un golpe económico además de emotivo. Pero por otro lado creo que soy una afortunada. Estoy bien de salud y puedo pasear por el centro de Roma y verlo todo sin las masas de turistas. Es algo insólito, una situación distópica, pero la belleza es un consuelo. Aunque echo de menos a todos esos extranjeros por aquí. Ojalá con este esfuerzo bajen los contagios y luego con las vacunas podamos volver a la normalidad y Roma recupere su vida».

Los expertos esperan que la tercera ola de la pandemia alcance su pico en Italia a finales de esta semana y comience luego su descenso, acelerado por las restricciones y el avance de la campaña de vacunación. El coronavirus, que deja 102.500 muertos, ha vuelto a colapsar los hospitales de varias regiones.